El obispo de Salamanca, acusado de ofrecer dinero a una víctima a cambio de no denunciar un caso de pederastia

Javier Paz.

Conversaciones grabadas por 'El País' revelan que Carlos López planteó a un víctima de abusos que solicitara una cantidad a cambiar de que un caso en Salamanca no saliera a la luz.

El actual obispo de Salamanca, Carlos López, planteó a una víctima de un caso de abusos en la Iglesia que solicitara una compensación económica y que la estudiaría. La cantidad, 300.000 euros y una pago mensual de 1.500 euros de por vida, sellaría el silencio de Javier Paz, un salmantino que durante una década sufrió abusos de un religioso en la parroquia de San Julián. Así lo ha dado a conocer el diario 'El País' en una información publicada este lunes y en la que recogen las grabaciones que la víctima hizo de sus conversaciones con el todavía obispo.

 

"La Iglesia me ofreció mucho para comprar mi silencio pero no lo acepté, claro que no. Lo único que quiero es que se rompa el silencio y que sean los propios fieles los que levanten la alfombra para quitar la mierda. Ése es el objetivo, que nada se tape", indicó en 2014 en una entrevista la víctima, que fundó una asociación contra los abusos y que fue entrevistado por TRIBUNA.

 

Según la información de 'El País', Javier Paz grabó sus conversaciones con el obispo de Salamanca, Carlos López, cuando tomó la decisión de denunciar el caso. En un momento dado, el todavía obispo de la Diócesis salmantina le sugirió que le propusiera la cantidad de una indemnización. Paz asegura que pactaron una cantidad de 300.000 euros y 1.500 más al mes de por vida, pero que después no volvió a saber nada. El acuerdo incluía una cláusula de silencio: no decir nada del tema y no denunciarlo ante la justicia.

 

Este es uno de los muchos casos que han salido a la luz en los últimos años, aunque solo recientemente se han empezado a confirmar. De hecho, el primero de carácter oficial que ha terminado en sanción a un religioso data de hace poco más de un año: el que fue párroco de la parroquia de Tábara (Zamora) ha recibido dos condenas, por un año y por una década, por abusar de menores en un colegio de La Bañeza y otro en Puebla de Sanabria.

 

En Salamanca también ha habido casos. Según una información publicada por el diario El País, se trata de un caso que tuvo lugar entre los años 1993 y 1996, en el que un religioso de la orden de los Agustinos Recoletos fue condenado a indemnizar, con una cuantía económica, por abusos sexuales a 8 menores que estudiaban en el colegio Santo Tomás de Villanueva.

 

 

No hay que olvidar el caso del salmantino Javier Paz Ledesma, quien fundó funda una asociación de víctimas de abusos sexuales en la Iglesia. Víctima y denunciante de abusos sexuales por parte de un sacerdote de Salamanca, creó la asociación Avasic para ayudar a afectados de toda España. El colectivo se financiará mediante 'crowdfunding', pero lo más importante es un "cambio social y educativo".

 

"Es duro ver cómo quien abusó de ti pone en tu contra a la gente que quieres; te sientes solo, pero con el tiempo eso se va recuperando. Lo que es muy difícil es volver a ser el que eras", explicó en una entrevista con este diario en agosto de 2015.