El Museo Nacional de Arquitectura en Salamanca: de proyecto millonario al limbo virtual

Maqueta del Museo de Arquitectura en la sede del Banco de España en Salamanca

El Gobierno da carpetazo final a la idea de instalar el Museo Nacional de Arquitectura en el edificio del Banco de España de Salamanca. El proyecto, de 12 millones de euros, no encontró encaje real y ahora el ejecutivo apuesta por un museo sin sede física permanente y gran presencia virtual.

Después de más de diez años en el alero, el proyecto de instalar la sede del Museo Nacional de Arquitectura en Salamanca se marcha definitivamente al olvido. El paso definitivo lo ha dado el Gobierno que apuesta ya de manera definitiva por un nuevo proyecto, mucho menos costoso, sin sede física frente a las tres previstas (Salamanca, Madrid y Barcelona) y con "una gran presencia virtual" según se desprende de una respuesta parlamentaria.

 

De esta manera se da carpetazo definitivo a un proyecto que nunca tuvo visos de convertirse en realidad. Y eso que llegó a estar aprobado por Real Decreto, contó con presupuesto y hasta se adjudicaron las obras por 12,8 millones de euros, pero la crisis económica, el cambio de gobierno y, de manera especial, la falta de claridad en el proyecto han acabado por convertirlo en una iniciativa fallida. "Actualmente se está trabajando en un modelo museístico más actual, sin una sede física permanente, al menos inicialmente, que potencie los recursos existentes en todas las instituciones relacionadas con la disciplina, y con una gran presencia virtual", dice una respuesta parlamentaria a pregunta del diputado socialista David Serrada.

 

La respuesta supone el final definitivo del proyecto que lleva 'tocado' desde hace un lustro. Tras crear el Museo Nacional de Arquitectura en diciembre de 2006, en 2007 se abrió un concurso de ideas para convertir el edificio del Banco de España en Salamanca en su sede. El concurso se adjudicó a un estudio de arquitectura y llegó a licitarse por 12,8 millones de euros... pero nunca se adjudicó. En julio de 2012 se hizo la renuncia a la adjudicación de las obras, pero el proyecto siguió vivo, aunque con 'respiración asistida.

 

El proyecto se fue diluyendo primero con los cambios en su planteamiento, que incluían varias subsedes, y después con la falta de interés del PP en promoverlo. En los últimos años no ha tenido presupuesto a pesar de que está aprobado por real decreto y había fondos comprometidos; tampoco ha servido para retomarlo la constante solicitud del PSOE para que volviera a tener dotación en los presupuestos, incluidos intentos en el Ayuntamiento de Salamanca. La estocada definitiva fue la cesión del edificio a la Usal para su futuro centro de referencia del español. El acuerdo se firmó en marzo de 2016.