El Museo de la Automoción de Salamanca recorre la historia de los descapotables desde sus orígenes

La historia de los vehículos descapotables protagoniza la nueva exposición temporal del Museo de Automoción de Salamanca, con la exposición `Cielos Abiertos´ que podrá visitarse hasta el próximo 30 de septiembre.

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Salamanca y patrono de la Fundación Gómez Planche, Agustín Sánchez Vega, acompañado de Demetrio Gómez Plache, ha presentado la muestra que llega en el periodo estival, “una época idónea para el disfrute de este tipo de vehículos con los que se disfrutan aún más la naturaleza y el entorno”.
 
Se mostrará un total de 31 vehículos, de los que 16 forman parte de los fondos del museo y 15 pertenecen a coleccionistas privados. Entre ellos está un coche que data del año 1899 y el resto se crearon entre 1920 y 1977.
 
Se trata, ha detallado Agustín Sánchez de Vega, de una selección de vehículos que proclama “una búsqueda del sentido estético y del más atrevido diseño dentro de la industria del automóvil durante todo un siglo”
 
En este sentido, ha explicado que los visitantes podrán disfrutar de versiones que parten de los modelos de serie de las grandes marcas, como Hispano Suiza, Ford, Packard, Buick, Citroën, Lincoln, Standard Swallows , BMW,Cadillac, MG y Mercedes – Benz.
 
La muestra también cuenta con otros modelos que comenzaron su andadura en la competición deportiva y, posteriormente, fueron incorporados a las versiones de calle de marcas como Jaguar , Amilcar o AC Shelby Cobra.
 
VEHÍCULOS “ESTÉTICOS”
 
También, ha señalado Sánchez de Vega, las personas que se acerquen al Museo “tendrán oportunidad de visitar modelos que pasaron a formar parte de la historia de la automoción mundial por su estructura, interiores o por la revolución estética y mecánica que entrañaron en su momento”.
 
Desde carrocerías fabricadas totalmente a mano o basadas en la madera, como los antiguos coches de tiro, hasta llegar a las últimas carrocerías diseñadas por equipos de ingenieros y fabricadas en modernas instalaciones industriales.
 
Los visitantes tendrán oportunidad, además, de comprobar el paso de las capotas de tela a las actuales, recogidas automáticamente, o hasta los modelos con ausencia total de cualquier tipo de cubrición.
 
Se trata, ha añadido Agustín Sánchez de Vega, “de una exposición que muestra una evolución en todos los sentidos, desde la tipología de las carrocerías, pasando por las distintas capotas, hasta el número de plazas”.