El Mercado Central no renuncia a los gastrobares y espera el momento ideal para una idea pospuesta por la pandemia
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El Mercado Central no renuncia a los gastrobares y espera el momento ideal para una idea pospuesta por la pandemia

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Los empresarios y el ayuntamiento consideran que puede ser un buen recurso para la promoción, pero el temor a cierres, la situación de la hostelería y flecos como la opción de terrazas han impedido arrancar después de seis años.

Hace cerca de siete años, los empresarios del Mercado Central ponían sobre la mesa la idea que abrir gastrobares en el histórico edificio. El objetivo era unir los productos tradicionales con restauración al estilo de otros mercados como el madrileño de San Miguel, y la verdad es que había hosteleros interesados. Empezó entonces un largo proceso para adaptar las normas particulares del mercado de abastos a la actividad de hostelería y hace casi tres años que se logró: la actividad tenía luz verde gracias a una nueva ordenanza hecha a medida. Sin embargo, y cuando los empresarios lo tenían todo listo, llegó la pandemia y desbarató todos sus planes. Así ha sido por ahora, porque los mayoristas no renuncian a la idea y el consistorio lo ve con bueno ojos.

 

El problema es que la actual situación no es propicia. Los cierres de actividad y la merma de turistas y afluencia al centro histórico de Salamanca no son la mejor coyuntura para abrir más barras, y desde la asociación de mayoristas lo saben. "Ganas de recuperarlo hay", aseguran, pero la clave ahora es la situación epidemiológica. Este comienzo de año podía ser el de la reactivación, pero la sexta ola de contagios lo ha complicado. En la asociación consideran que ahora no es el momento: "Saldrá, pero ahora no".

 

Los miembros de la asociación sí tienen interés en un proyecto que permitiría dar uso a los locales cerrados de su planta baja, que era el lugar destinado a estas nuevas actividades, pero hay algunos flecos pendientes. Hay que recuperar el interés hostelero, ahora en el aire por lo que supone abrir un local y que las restricciones limiten su actividad, y también tener en cuenta que es una actividad de interior: no se contempla opción de terrazas, que sería algo a considerar. Además, la asociación considera que la llegada de los gastrobares sólo tendría sentido si es con la ocupación de buena parte de los locales ahora vacíos en la planta baja.

 

Una buena promoción

Los empresarios creen que la apertura de los gastrobares incrementaría el atractivo e interés del Mercado Central, pero el daño de la pandemia al turismo también hay que tenerlo en cuenta. La merma de visitantes y el temor a gastar han mermado afluencia y negocio. Muchos de los puestos más tradicionales aprovechan el comercio online o los envíos para sotear esta situación.

 

Desde el consistorio, la concejalía del área considera muy interesane recuperar esta iniciativa para aumentar la visibilidad del mercado. Creen que la opción de combiar la compra de productos tradicionales en un mercado bien valorado con la una hostelería enfocada al producto seriá una buena promoción.

 

Los gastrobares

Hace ya más de seis años que salió a la luz la propuesta para instalar gastrobares en el Mercado Central. La noticia la dio TRIBUNA el 20 de octubre de 2015, pero luego costó que hubiera avances. Para encajar esta actividad en lo que es un mercado, con un horario y calendario de apertura muy diferente al de la hostelería, se elaboró un nuevo reglamento del histórico mercado que llevó tres años aprobar.

 

El nuevo reglamento de uso y funcionamiento del Mercado Central permite entre otras novedades la apertura de ‘gastrobares’ en un mismo ámbito en el que convivirán estos locales de hostelería con los negocios tradicionales, ampliando así el modelo y la oferta que actualmente plantea el mercado.

 

Como prevé el documento, en ningún caso los citados ‘gastrobares’ podrán superar el 30% de la superficie comercial total del Mercado Central. Además, por otro lado, la inclusión de estos puestos permitirán la apertura del mercado también los domingos y festivos durante todos los días del año. En principio, se iban a reservar diez locales a esta actividad.

 

Estaba previsto que funcionara como una licitación a la que los interesados tendrán que presentarse; habrá que depositar una fianza que consistirá en una cantidad igual a la que como tasa o precio público mensual se fije para cada puesto en la respectiva Ordenanza Fiscal.

 

Asimismo, el Mercado Central de Abastos de Salamanca potenciará el uso de la Sala Polivalente de la planta baja del edificio, que albergará la celebración de catas de productos, demostraciones, acciones de formación, degustaciones a cargo de proveedores e industriales o actividades culturales, entre otras propuestas.