El médico acusado de masturbarse asegura que tenía un liquen en el prepucio

El médico acusado, en el día de los hechos

La Fiscalía le considera culpable de un delito de abuso sexual y mantiene una petición de dos años de prisión, tiempo en el que se le pide también su inhabilitación como médico. 

El médico acusado de masturbase en una consulta de urgencias del municipio salmantino de Guijuelo el pasado 10 de octubre de 2017, ha tenido que testificar finalmente, y ha asegurado en su declaración que tiene un liquen en el prepucio y que el día antes le habían picado a él y a su familia unos bichos. Aseguraba que por eso se rascaba y que el liquen es crónico y está en lista de espera para operarse, "no me masturbé, me estaba rascando en la zona de la entrepierna".

 

El facultativo ha añadido que ha presentado las conversaciones de WhatsApp de su familia en las que hablaban de las picaduras, aunque el Fiscal le ha recordado que solo mencionaba que las tenía en el brazo, a lo que ha respondido que no le pareció "necesario entrar en profuncidad, en ese momento me picaban los brazos, aunque después aparecieron más picaduras", ha ahondado. 

 

Durante su relato, el acusado, J. E. M., ha relatado que la víctima acudió aquejada con un fuerte dolor de espalda. "La reconocí, vi que tenía una contractura, le levanté la camiseta y masajeé la zona para aliviar el dolor como cualquier médico antes de decirle a la enfermera cual era el trataniento que le iba a indicar, pero en ningún momento le toqué los pechos ni rocé mi miembro contra su culo", tal y como ella misma aseguró en la declaración. 

 

Por su parte, la joven que le acusó ha declarado entre lágrimas que tras manifestarle al médico de urgencias un fuerte dolor de espalda "me subió más de lo normal la camiseta y empezó a masajearla rozándome con los genitales en el trasero". Se dio cuenta que el pene estaba erecto cuando le rozó. En ese momento, la paciente le espetó que le dolía la espalda, no lo que le estaba tocando.

 

Más tarde la paciente aseguró que el médico comenzó a masturbarse y decidió grabarle porque no quería que eso le pasara a ninguna persona más, "este hombre ve a niñas de 14 y 16 años, y no quiero que lo que yo viví vuelva a vivirlo nadie más, nunca". Además, y ante la pregunta que le ha realizado la abogada defensora del acusado a: "¿por qué grabó y no se lo dijo a todos los trabajadores", la joven reconoce que recibió una llamada de su marido y fue entonces cuando decidió poner el móvil a grabar, "¿quién me iba a creer a mí lo que estaba contando si no lo grababa?, no me lo crería ni yo... estaba en shock". 

 

Finalmente, la enfermera que se encontraba en el lugar de los hechos, M. M. M, ha reconocido que no estuvo delante cuando el médico inició la exploración a la paciente "por lo que no podría asegurar lo que pasó", pero si, posteriormente cuando se le administraron dos inyecciones a la paciente "donde no vi ningún comportamiento extraño por ninguna de las dos partes", algo que tampoco puede asegurar ya que se encontraba en la sala de curas y después en la camilla para inyectar a la supuesta víctima.

 

CONCLUSIONES 

Ahora el Fiscal que da por probados los hechos de abuso sexual, aunque la masturbación no constituye delito de no darseante un menor o discapacitado, pide para el acusado dos años de prisión, tiempo en el que estaría inhabilitado de su profesión, reconociendo además, que el acusado "realizó la fechoría cuando no había nadie delante, es evidente que no lo iba a hacer en público". Además, destacado la actitud "libidinosa" del mismo y "la cara de placer, y no de estarse rascanado ninguna picadura". 

 

Por su parte la acusación mantiene una petición inicial de tres año de prisión por abuso sexual, inhabilitación e indemnización, y la defensa pide la libre absolución alegando que no se ha respetado la "presunción de inocencia", y recordando que la exhibición "no es delito", añadiendo que la víctima no quiso presentar denuncia en el Colegio de Abogados contra el facultativo. 

 

NO SE PRESENTÓ ALEGANDO UNA ENFERMEDAD

El médico acusado de masturbarse en su consulta delante de una paciente no se ha presentado al juicio de esta mañana de martes en el que se enfrentaba a una condena de dos años de cárcel.

 

Al parecer, su abogada ha alegado que está enfermo y tanto juez como fiscal han solicitado que un forense vaya hasta su casa a ver si este hecho es cierto o no. Si no lo fuera, deberá acudir a prestar declaración.

 

Finalmente, han considerado que el acusado podía presentarse,  ha tenido que acudir a los Juzgados de Colón dos hora después para testificar.