El medallón de Franco cumple dos años en un almacén y espera la 'compañía' del mural del salón de plenos
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El medallón de Franco cumple dos años en un almacén y espera la 'compañía' del mural del salón de plenos

La pieza, de 450 kilos, fue trasladada en un cajón a los almacenes del DA2 y no se ha vuelto a ver. En breve el mural del salón de plenos podría ser trasladado al mismo lugar.

Este día 9 de junio se cumplen dos años de la histórica retirada del medallón de Franco en la Plaza Mayor. La efigie de 450 kilos fue extirpada del monumento en un día caluroso, en medio de una gran expectación y tras años de polémica. Una resolución judicial precipitó el acontecimiento: dos particulares, Domingo Benito y Gorka Esparza, salían triunfadores en la cruzada para eliminar los símbolos franquistas de Salamanca. Tras años de negativas, la obligación de consultar a patrimonio desencadenó la confirmación de que había que quitarlo para cumplir la ley de memoria histórica, algo que se había evitado desde el Ayuntamiento. Hace unos días, el juzgado rechazó la pretensión de la Fundación Franco de volver a colocarlo en la Plaza Mayor, así que el medallón se queda... en el oscuro almacén en el que está.

 

Desde que abandonara la Plaza Mayor metida en un cajón, no se ha vuelto a saber de él. Salió del andamio cubierto en el que se trabajó durante tres días para desencajarlo de la orla que ocupaba entre los arcos de la plaza, camino de un almacén en el DA2, el museo de arte contemporáneo de la ciudad. Quizás más adelante pueda tener un lugar en el futuro museo de la ciudad.

 

Y es que se trata de un pedazo de la historia de la ciudad. Es por eso que se recomendó su preparación para destinarlo a una colección museística. Los impulsores de la denuncia que terminó con la retirada así lo pedían, igual que las autoridades de patrimonio y los grupos municipales. El medallón podría engrosar una sección sobre la historia del franquismo en Salamanca, que podría completar el mural del salón de plenos una vez que la sentencia que obliga a eliminar la representación del dictador en ese mural es definitiva.

 

La presencia de la obra en el salón de plenos municipal tiene los días contados, aunque todavía estará allí cuando se constituya la nueva corporación. El consistorio espera un informe final para decidir la fórmula técnica necesaria para cumplir con la sentencia que obliga a retirarlo. La opción que maneja el ayuntamiento es la retirada completa de la obra, aunque cabía la opción de intervenir nada más en el tríptico que aloja la imagen, posibilidad que no se descarta. Ambas soluciones tienen su dificultad porque se trata de un fresco pintado sobre piedra y su intervención entraña riesgos en la ejecución técnica.

 

"El gobierno municipal ha hecho lo que tenía que hacer en cada momento en función de los informes emitidos por la asesoría jurídica", ha dicho el portavoz del equipo de Gobierno, Fernando Rodríguez, que ha querido zanjar de esta manera un asunto que ya está en vías de solución. 

 

La contestación finiquita el asunto de la efigie de Franco del mural del salón de plenos, que había llegado a este último pleno del mandato por una consulta del PSOE. El grupo socialista pidió en un pleno una valoración tras la última y definitiva sentencia que daba la razón a Domingo Benito y Gorka Esparza sobre la retirada de símbolos como la efigie del dictador Franco en el propio salón de plenos.

 

El asunto está ya, en sus últimos compases y la representación tiene los días contados. El consistorio cumplirá con la resolución judicial, aunque falte saber cómo exactamente, motivo por el cual el portavoz socialista no ha insisitido, consciente de que la presencia del dictador en el salón de plenos no será duradera.