El marroquí del crimen de la calle Ebro, culpable de homicidio

Valladolid. Los nueve miembros del jurado determinaron que no hubo asesinato debido a que no fue ensañamiento. 15 años. En prisión por causarle la muerte a un compatriota tras varias puñaladas
t. d. s.

E l jurado, compuesto por siete mujeres y dos hombres, declaró ayer culpable de homicidio a Jaquad. A., de 34 años de edad, por la muerte de su compatriota marroquí Abdelkarim A., de 32 años, en octubre de 2009 al que apuñaló con un cuchillo de cocina en el piso en el que vivía en la calle Ebro, 15 de Valladolid. Por estos hechos, el acusado se enfrenta a una pena de prisión que puede alcanzar los 15 años y que tendrá que determinar en sentencia la magistrada de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valladolid que presidió el juicio, según Ical.

En concreto, el jurado consideró que se trata de un homicidio y no de un asesinato porque no hubo ensañamiento, es decir, que el acusado no pretendió de forma consciente y deliberada causarle un sufrimiento innecesario para matarle. Tampoco apreciaron que se diera la circunstancia atenuante de intoxicación etílica que alterara sus facultades mentales, a pesar de que había ingerido alcohol. El veredicto se dio a conocer apenas 24 horas después de que se reunieran para su deliberación.

Tras la lectura del objeto del veredicto -integrado por 26 preguntas- el fiscal mantuvo su petición de 17 años de prisión, mientras que la defensa solicitó para su cliente diez años de prisión por el delito de homicidio. La Fiscalía reclamaba inicialmente por la comisión de un delito de asesinato con ensañamiento 17 años de prisión además de la prohibición de residir en Valladolid durante 20 años y una pena de localización permanente de 12 días por una falta de hurto, así como el pago de una indemnización de 200.000 euros.

En concreto, el jurado determinó como hechos probados que la víctima perdió la vida entre la 1.00 y la 1.45 horas del 13 de octubre de 2009 después de que el acusado agrediera “con ánimo de acabar con su vida” a su compatriota con un cuchillo de la cocina de unos 28 centímetros de hoja y tres de filo. Jaquad. A. “apuñaló repetidamente” a Abdelkarim causándole 16 lesiones, nueve de ellas leves, tres defensivas y las restantes graves o muy graves. Una de ellas le seccionó la aorta y le causó la muerte.

Previamente, esa noche se habían encontraron en el bar Skema, situado en la avenida Juan Carlos I, y estuvieron bebiendo. En un momento dado el fallecido puso encima de la pesa dos fajos de billetes de 50 euros. Posteriormente se fueron a la casa en la que vivía la víctima, en la calle Ebro, donde estaba su compañero de piso. Los dos cenaron en la cocina y posteriormente fueron al salón, lugar en el tuvo lugar el crimen, tras una acalorada discusión. No obstante, el jurado no consideró probado el asesinato, “por ausencia total de pruebas”.