El Mariquelo asciende un año más la Catedral para tocar el cielo de Salamanca con dedicatoria a AECC
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El Mariquelo asciende un año más la Catedral para tocar el cielo de Salamanca con dedicatoria a AECC

El Mariquelo saluda desde el reloj de la torre de la Catedral Nueva (Foto: De la Peña)
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El folclorista Ángel Rufino de Haro, conocido popularmente como 'El Mariquelo', ha vuelto a cumplir con la tradición de subir a la Torre de la Catedral Nueva de Salamanca, treinta años después.

Un año más, y ya van 30, el folclorista salmantino, Ángel Rufino de Haro, más conocido como 'El Mariquelo' cumple con la tradición, la que le lleva a subir cada 31 de octubre hasta la parte más elevada de la Catedral Nueva de Salamanca, -a más de 200 metros y 356 escalones- , como acción de gracias, un acto que comenzó en 1755, como una forma de agradecer a Dios que el terremoto de Lisboa de ese año, que se sintió en la ciudad, no destruyera la Catedral ni causara víctimas mortales.

 

Esta parte de la historia de Salamanca comenzó en 1755 y, desde aquel año, uno de los miembros de la familia de los Mariquelos, que cuidaba la Catedral salmantina, subía hasta lo más alto del edificio. Doscientos años después, en 1985, el folclorista recuperó la tradición y, tras considerarse el heredero de los Mariquelos, comenzó a subir al cupulín, donde se encuentra la veleta de la Catedral Nueva, aunque en los últimos años, y debido al estado en el que se encuentra, se decidió que solo llegaría hasta la campana de María de la O.

 

Este 2016, el folclorista ha dedicado todo su esfuerzo a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Banco de Alimentos y Proyecto Hombre. Además, ha invitado a todas aquellas personas que han acudido al acto en la Plaza de Anaya, a partir de las 10.00 horas, "a llevar alimentos no perecederos para el Banco de Alimentos" quien ha recaudado alrededor de 20 kilos.

 

Además, ha soltado tres palomas para pedir la paz en el mundo y ha destacado que falta muy poco para que esta tradición sea declarada Fiesta de Interés Regional, algo por lo que El Mariquelo no pierde la ilusión. Finalmente, ha tocado con su gaita y tamboril un cumpleaños feliz para celebrar estos treinta años cumpliendo su sueño de tocar el cielo de Salamanca.

 

Tras bajar de nuevo, Ángel Rufino de Haro ha continuado con una jornada de actividades marcada por la tradición, pues se han sucedido los bailes charros, los paseos a caballo y las intervenciones folclóricas.

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