El Mañueco presidente y el traje de candidato en un mitin 'a la salmantina'
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El Mañueco presidente y el traje de candidato en un mitin 'a la salmantina'

Foto: De la Peña

No sabemos si las tácticas del polémico Donald Trump cuajarían en España, pero parece que algunas costumbres de la política americana están llegando a Salamanca... en una versión peculiar.

El mismo día que juró su cargo como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump hizo un anuncio sorprendente: completó los trámites para presentarse como candidato a su reelección en 2020. Fue una decisión poco corriente, en la línea de muchas de las que ha tomado, y a la altura de un iconoclasta que, mientras proyecta un muro físico con México, borra todas las fronteras entre lo que es verdad y es mentira, entre lo que un político puede hacer (y decir) o lo que no... y entre el cargo de presidente y el de candidato.

 

No sabemos si las tácticas del polémico presidente estadounidense cuajarían en España, pero parece que algunas costumbres de la política americana se están importando con éxito. No en lo de mezclar churras con merinas: en eso, palabra de rumorista, Trump no está en vanguardia. En la política española, y en la salmantina, es arraigada costumbre confundir lo público con lo orgánico, la labor de gobierno (que importa a todos) con la dirección de un partido (que no importa más que a los que pagan cuota, si acaso). Ya a nadie le extraña así que, en esta materia, seguro que tiene mucho que aprender de un 'alter ego' en su misma tesitura: Alfonso Fernández Mañueco. Son muchas las cosas en las que coinciden... y una en concreto que les separa. Veamos.

 

Como el presidente americano, el salmantino lleva como candidato 'in pectore' desde que las bases 'populares' le eligieron presidente de su partido. Todavía no ha podido 'echar los papeles', pero el trámite está listo para este mes de junio. En el caso de su homólogo estadounidense, se cree que su prematuro anuncio sólo persigue evitar que nadie le disuada de la idea de la reelección o se plantee hacerle la competencia: sin duda, motivos que Mañueco puede suscribir.

 

Otra cosa que les une: gracias a esta doble personalidad ambos están en campaña (y ejerciendo) desde hace meses... con sus pros y sus contras. A Trump le obliga a mantener la agresividad contra los medios de comunicación o en torno al famoso muro fronterizo, sus dos temas fetiche. A Mañueco le obliga a ausentarse de su cargo de alcalde y viajar allí donde proceda para pasear con los jefes (todos tenemos superiores, ¿verdad?) al tiempo que se pronuncia aquí y allá sobre todo tema recurrente, dicen que para hacerse un discurso que no tiene.

 

Pero definitivamente, desde este día 28 de febrero, hay algo que les une: el concepto del mitin/negocio. Como todos ustedes sabrán, en EEUU los candidatos a presidente se pagan sus propias campañas, bien sea con donaciones o vendiendo gorras. Algunos incluso se hacen préstamos a sí mismos (no es broma). Desde luego, no es el caso de la política patria. El PP, y Fernández Mañueco, mejor que nadie saben lo que pasa cuando un partido necesita dinero para pagarse una campaña. Mejor no abundar en el tema: en el pecado llevan la penitencia.

 

Mejor les hubiera ido si hubieran hecho lo que Trump (y el resto de aspirantes). Cenas a miles de euros el cubierto para recaudar dinero: hasta diez millones de dólares sacó en la última. Los nombres de los donantes, incluidas empresas y 'lobbies', negro sobre blanco, para que no haya duda de quien mangonea la guerra presidencial. Mañueco, que no está dispuesto a repetir errores del pasado, se ha apuntado a la tendencia. Para lanzar su campaña, mejor un acto público con lista de invitados, que otro tipo de 'listas' (a mano, para ser más concretos) que luego las carga el diablo.

 

Como decíamos más arriba, la política salmantina es muy de mezclar churras y merinas. Este martes Mañueco cruza la frontera entre lo orgánico y la condición de candidato. Y lo hace en lo que es un mitin a todas luces, pero vestido de conferencia. Hasta se ha invitado a políticos de la oposición (una pregunta: ¿qué esperan que hagan? ¿aplaudir?). Está anunciado como único ponente de un cartel sin tema, por el hecho de presidir el partido que preside. ¡Oye! Igual me equivoco y ya están en imprenta los anuncios de los foros con Luis Tudanca (PSOE), Luis Fuentes (C's) y Pablo Fernández (Podemos) con máximos mandatarios de sus organizaciones... pero lo dudo mucho.

 

Y esto, ¿quién lo paga? Aquí no hay similitud alguna con el modelo americano. Trump se sacó un 'pellizco' con la venta de merchandising de 'Make America great again' en sus mítines y cenando para conseguir donaciones. Aquí, no consta que los invitados vayan a pasar por caja, así que pasamos de un mitin 'a la americana'... al toque salmantino. Si en América el negocio es para el candidato y su campaña, aquí se llena la caja del organizador: el acto lo organiza el medio de comunicación de cabecera del Ayuntamiento de Salamanca, el más favorecido por la publicidad institucional. Tres patrocinadores acuden solícitos a pagar un acto que tiene como gancho al presidente del PP regional. Dudo que Donald 'azote de los medios' Trump viera esto con buenos ojos... pero todo es abrir la mente.

 

Así que si el señor Trump necesita un máster sobre la materia, aquí tiene con quién intercambiar ideas. Porque ¿qué mejor que venir a aprender a Salamanca?