El Lunes de Aguas más atípico de la historia: Ni campo ni amigos ni grandes reuniones aunque el hornazo no falte
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El Lunes de Aguas más atípico de la historia: Ni campo ni amigos ni grandes reuniones aunque el hornazo no falte

Los hornazos son los grandes protagonistas del día (Foto: T.S.H.)

La crisis sanitaria que vive el país como consecuencia de la pandemia del coronoavirus dejará en cuarentena una las fiestas más tradicionales de Salamanca que cada año congrega a miles de personas.

Salamanca vive este lunes 20 de abril de 2020 el que probablemente sea el Lunes de Aguas más atípico de cuantos se han vivido desde que esta fiesta popular y pagana nació allá por el siglo XVI. Durante años y años, y rememorando la historia que explica esta festividad, la tarde del Lunes de Aguas la capital salmantina se quedaba desierta porque la tradición indica que hay que salir al campo o a los parques de la ciudad a merendar, principalmente hornazo.

 

Cierto es que ha habido años, algunos muy recientes, en los que los planes se han visto trastornados por las condiciones metereológicas pero eso no impedía la celebración, aunque fuera a resguardo con grandes reuniones familiares y de amigos. Así sucedió, por ejemplo, en 2018, en que una jornada pasada por agua deslució la fiesta en el campo pero no en las casas. 

 

También en la historia reciente ha habido años, como en 2013, en los que la celebración estuvo teñida de cierta polémica porque la celebración del llamado 'Hornazo Festival Day' derivó en un macrobotellón que recibió muchísimas críticas por no responder a lo que es la fiesta original. 

 

Una celebración que en este 2020 no será igual. En esta ocasión, las medidas del estado de alarma y el obligado confinamiento de los ciudadanos en sus casas llevará a los salmantinos a modificar esta tradición y a reunirse con sus familiares o amigos a través llamadas, vídeos o conexiones por internet, sin olvidar la ingesta de hornazo, que por supuesto no faltará porque las panaderías están a pleno rendimiento y de hecho ya son muchos los que se han vendido durante estos últimos días. 

 

 EL ORIGEN

 

No todos saben que el origen de esta fiesta popular y pagana se remonta nada menos que al siglo XVI cuando el rey Felipe II dictó unas ordenanzas que desterraba a las prostitutas que habitaban en la Casa de Mancebía de Salamanca durante la Cuaresma. Así, a partir de aquel 1543 se las trasladaba al otro lado del río Tormes a partir del Miércoles de Ceniza para 'evitar tentaciones carnales' y el lunes siguiente al de Pascua se las traía de vuelta a la ciudad.

 

El responsable de vigilar y atender a estas mujeres durante su obligado 'exilio' era el denominado 'Padre Putas' que se encargaba también de devolverlas tras la fiesta religiosa. Ese día los jóvenes esperaban a la orilla del río Tormes provistos de comida, bebida y música para festejar la llegada un mes y medio después del héroe local en unas barcas llenas de meretrices.

 

EL EMBAJADOR DEL LUNES DE AGUAS

 

El hornazo, uno de los productos que mejor resume la despensa salmantina, es el gran protagonista y embajador de esta festividad. 

 

Una vianda que consiste en una masa rellena de chorizo, lomo fresco, jamón y en la mayoría de las ocasiones huevo duro, aunque en la actualidad aparecen muchas variables. Aquí puedes ver cómo se hace

 

También existe la posibilidad de tomar este plato en un formato dulce. En Alba de Tormes, por ejemplo, se elabora con limón y azúcar, sin perder la esencia de los embutidos típicos de la receta tradicional. Así este se confecciona con huevos, aceite de girasol, agua, leche entera, azúcar, piel rallada de medio limón, levadura, harina, sal, lomo de cerdo fresco adobado, lonchas de jamón y chorizo tierno.