El lobo mata 456 animales menos entre 2008 y 2010

El ganado ovino es el mĂĄs beneficiado porque la cifra de cabezas muertas disminuye en 478

La incidencia negativa del lobo sobre el ganado salmantino se ha reducido de una manera considerable tal y como reflejan los datos de muerte de animales entre los aĂąos 2008 y 2010. En concreto, la cifra de cabezas fallecidas como consecuencia de los ataques de lobo ha bajado desde las 851 del aĂąo 2008 hasta las 395 del pasado aĂąo 2010, es decir, 456 reses menos que murieron por la incidencia negativa del lobo.

Este hecho es celebrado por los ganaderos de la provincia que ya tuvieron que sufrir una oleada de ataque entre los aĂąos 2008 y 2009, provocando una cifra demasiado alta de vĂ­ctimas, que en 2009 tambiĂŠn se disparĂł hasta las 796.

TambiĂŠn hay que destacar otro dato, y es el que hace referencia al porcentaje de muertes de ganado ovino, ya que casi un 90 por ciento de las reses muertas corresponden a este sector, que vio como la cifra disminuyĂł desde las 792 ovejas muertas de 2008 a las 314 del pasado aĂąo 2010, debido al mayor control del lobo por parte de la AdministraciĂłn y a las medidas de seguridad tomadas por los propios afectados.

No obstante, y si hay otro punto que destacar es el de los expedientes tramitados, en 2008 solo se tramitaron 104 de los 156 ataques que hubo; en 2009 pasaron a manos de la Junta de castilla y LeĂłn 126 expedientes de los 161 siniestros, mientras que en el pasado ejercicio se tramitaron solo 96 expedientes de los 161 ataques que hubo en la provincia. Esto quiere decir que muchos ganaderos se quedaron sin recibir compensaciĂłn por los ataques, bien por no tener seguro o bien por no dar parte a las instituciones al tratarse de un siniestro poco representativo.

El bovino, el mĂĄs daĂąado en 2010
Por Ăşltimo, y como curiosidad, hay que destacar la subida de muertes en el ganado bovino por los ataques del lobo; asĂ­, mientras en 2008 murieron 47 cabezas en la provincia, en el pasado ejercicio hicieron lo propio un total de 65, con una subida de 18 reses. Por regla general, los siniestros en el ganado bovino se cobran una o dos vĂ­ctimas debido al tamaĂąo y a la capacidad de defensa de las vacas, siempre mayor que la de una oveja, por lo que la gran mayorĂ­a de las muertes en bovino se refiere a los terneros con pocos dĂ­as de vida.

El ganado porcino y equino apenas sufre ataques de este tipo y tan solo en 2010 perdieron la vida dos caballos y nueve cerdos en diferentes explotaciones de la provincia.