El Liceo acoge un recital poético y musical interpretado por Antonio Colinas y Lina Tur Bonet

La violinista Lina Tur Bonet

Es un montaje poético y musical en homenaje a Johann Sebastian Bach que lleva por título “La tumba negra”, en el que los artistas harán una simbiosis de palabra y música

El Teatro Liceo acogerá este sábado un recital poético y musical que lleva por título "La Tumba Negra” en homenaje al compositor y músico Johann Sebastian Bach, que será protagonizado por el escritor Antonio Colinas y por la violinista Lina Tur Bonet y que fue estrenado el pasado año en el Auditorio de Ibiza.

 

Se trata de un montaje poético y musical en el que los dos artistas realizan una simbiosis de palabra y música, sin que una pese más que la otra y donde Bach inspira la letra y crea la música.

 

En junio de 1996 el escritor Antonio Colinas hizo una visita a la tumba del músico Johann Sebastian Bach, en Leipzig. A la salida de esta visita, surgió un primer verso que, en días sucesivos, durante su visita a otras ciudades (Halle, Weimar), iría dando lugar a un extenso poema, de casi 500 versos, titulado La tumba negra. Este texto es, prioritariamente, un homenaje a Bach y a su música, a la música en general y a temas muy vivos de nuestro tiempo, como los problemas medioambientales, los totalitarismos del siglo XX, a símbolos concretos como los de la frontera, el viaje o el amor.

 

El recital poético de Antonio Colinas estará acompañado por la interpretación de una de las obras más ricas y emblemáticas de Bach, la Partita en re menor BWB 1004 para violín solo, por parte de la violinista ibicenca Lina Tur Bonet. El último de los tiempos de esta Partita –la famosa ciaccona, con sus 63 variaciones sobre un mismo tema–, es una de las cimas de la música del compositor alemán, por su belleza y por la complejidad de su interpretación.

 

Antonio Colinas

 

Poeta, narrador, ensayista y traductor, reside en Salamanca. Su Obra poética completa, fue editada en 2011 por Siruela en España y por el Fondo de Cultura de México para América. Su obra literaria ha sido reconocida, entre otros, con el Premio Nacional de la Crítica (1975), el Premio Nacional de Literatura (1982), el Premio de las Letras de Castilla y León (1999) y el Premio Internacional Carlo Betocchi (1999), concedido en Italia por su labor como estudioso de la cultura de este país. También en Italia ha recibido el Premio Nacional de Traducción, concedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país, por su versión de la Poesía completa del Premio Nobel de Literatura Salvatore Quasimodo.

 

Es autor de dos novelas, Un año en el sur y Larga cara a Francesca, de varios libros de relatos, Días en Petavonium, Huellas o Leyendo en las piedras, y de otros de ensayo, como Vicente Aleixandre y su obra, Del pensamiento inspirado, El sentido primero de la palabra poética, Hacia el infinito naufragio (Una biografía de Giacomo Leopardi), La simiente enterrada (Un viaje a China), Cerca de la Montaña Kumgang o El agua, la piedra, la palabra (Salamanca en la memoria). También de aforismos, como sus Tres tratados de armonía.

 

Toda la bibliografía de y sobre el autor ha sido recogida por la profesora Susana Agustín en el volumen Inventario de Antonio Colinas (Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Burgos, 2007).

 

Además preside el Premio Ciudad de Salamanca de Poesía.

 

Lina Tur Bonet

 

Lina Tur Bonet recibió sus primeras lecciones de música a la edad de tres años, de la mano de su padre, Antonio Tur, compaginándolo con clases de danza. Posteriormente, dejó España para formarse como violinista en las Universidades de Friburgo y Viena.

 

Frecuentemente invitada para impartir cursos dentro y fuera de España, Lina compagina también su actividad con la cátedra de violín romántico en el Conservatorio de Zaragoza, donde también se ocupa de la asignatura de Conjunto Barroco.

 

Su inquietud estética y la necesidad de encontrar su propia voz, la mueve a buscar la unión con artistas de todo tipo para la creación tanto de programas puramente musicales como de proyectos de enseñanza o interpretación multidisciplinares, lo que la lleva a formar su grupo Musica Alchemica, que ha debutado con gran éxito en Alemania y Eslovenia.

 

Lina Tur se ha establecido como una de las intérpretes más solicitadas para repertorio barroco y moderno, siendo requerida como concertino en agrupaciones como Il Complesso Barocco, Concerto Köln, Clemencic Consort, Orquesta de Cámara de Mannheim, Bach Consort de Viena, Neue Hofkapelle Munich, Orquesta del Palau de les Arts de Valencia, Euskal Baroque Ensemble o la Capilla Real de Madrid, colaborando con orquestas como Les Musiciens du Louvre, Les Arts Florissants, Mahler Chamber Orchestra, la Orquesta de Cámara “Reina Sofía”, el Orpheon Consort, Al Ayre Español, o “BandArt”, grabando en varias ocasiones para Deutsche Gramophon y para Virgin.

 

Su interés por conocer el mayor repertorio posible lleva a Lina a actuar bajo la batuta de numerosos directores actuando en los más importantes escenarios del mundo como el Lincoln Center New York, Berliner Philarmonie, Scala de Milan, Concertgebouw Ámsterdam, Royal Albert Hall, Theatre des Champs Elysèes o Philarmonie de San Petersburgo.