El largo camino para poner a salvo los restos arqueológicos del Botánico

Dos años después de que el PSOE lograra sacar adelante su propuesta para adecentar el solar y los restos que alberga, el equipo de Gobierno, que dio su conformidad, sigue pendiente de resolverlo.

El camino para poner a salvo los restos arqueológicos que aparecieron hace años al derribar las pistas de atletismo del botánico sigue abierto. Dos años después de registrar una sorprendente unanimidad en el pleno, el equipo de Gobierno sigue sin hacer realidad su promesa de lograr una solución y dar satisfacción a la propuesta impulsada por el PSOE.

 

Este martes, según han informado fuentes socialistas, el asunto ha salido en la comisión informativa de Fomento y el equipo de Gobierno ha explicado la situación. Según el teniente de alcalde Carlos García Carbayo, se está ultimando un convenio con la Universidad de Salamanca para conseguir la cesión de los terrenos, paso previo a la actuación para poner en valor los restos y hacerlos visitables, ya que la idea es incorporar este lugar a una ruta arqueológica con el cerro de San Vicente, el pozo de la nieve, San Polo o los restos de la muralla.

 

En julio de 2016, el PSOE proponía valorar los restos y firmar un convenio con la Usal para recuperar los vestigios bajo el antiguo parque Botánico, que durante muchos años albergó la míticas pistas de atletismo de la Universidad de Salamanca. Años atrás, se proyectó la construcción de una biblioteca de Humanidades encargada al prestigioso arquitecto Álvaro Siza y, tras demoler las pistas, aparecieron restos arqueológicos de importancia. Sin embargo, el proyecto del arquitecto portugués no se ha llevado a cabo por falta de presupuesto y hace años, desde 2011, que el solar está abandonado, con sus restos al aire.

 

Desde entonces, han sido varias las veces en las que las autoridades de Patrimonio han pedido más celo con su conservación e incluso dieron un ultimátum a la Usal para que procediera a mejorar el vallado del lugar, en el que periódicamente se cuelan gamberros para hacer pintadas, además de acumular suciedad por estar a cielo abierto.