El lado más personal de Jabi Luaces: "Dentro de la vida, el fútbol no es tan importante"

El entrenador de Unionistas de Salamanca muestra su lado más personal analizando las razones de su fichaje por el equipo, qué significa este deporte para él y cómo ve la rivalidad existente en la ciudad entre dos proyectos muy diferentes.

(Fotos: Chema Díez)

Aceptar el reto de Unionistas suponía mucho más que entrenar a un equipo en una situación delicada, aunque con mucho tiempo aún por delante. Era "salir de la zona de confort", alejarse de su familia y de una empresa en la que los socios deciden, como en el club que ha decidido comandar. Pero, aceptó la misión de centrarse al 100% en el fútbol para intentar el objetivo que todos desean; no es tarea fácil.

 

Confiesa, como toda persona ajena a Unionistas, que le sorprendió el valor incalculable de una afición que está siempre con el equipo, sin importar el tiempo, la distancia o las derrotas. "En eso también nos fijamos los entrenadores"; cuya figura parece que solo se destaca en las malas y se ningunea en las buenas. "Somos más importantes de lo que parece".

 

Identificado al máximo con la filosofía de Unionistas y su proyecto, pide respeto para todo aquello que sea diferente a lo que se vive en este club y viceversa. "Tenemos que respetar si queremos ser respetados. Y creo que en la vida siempre hay que respetar al diferente”.

 

Agradecido por todo lo que le ha dado el fútbol, confiesa que nunca dejará de entrenar, "incluso cuando abandone el ámbito profesional" porque ama este deporte que forma una parte muy importante en su vida. Pero, a la vez, tiene claro que una derrota es eso, "una derrota" y que "dentro de la vida, el fútbol no es tan importante". Así es Jabi Luaces, entrenador de Unionistas, en su versión más personal.

 

EL SÍ  A UNIONISTAS: “Acepté la oferta de Unionistas pese a que significaba salir de mi zona de confort; decidí arriesgar una vez más y ser valiente en mi vida, apostar por un sitio diferente, en un equipo en un momento complicado y venir a trabajar. Ojalá se pueda decir de mí que soy un entrenador valiente que ayudó a Unionistas a salir de ahí abajo, pero lo más importante de todo es que tengo una gran responsabilidad con todo el mundo y queremos sacar al equipo de la situación en la que está por el entorno, todo lo que le rodea. Por todos los que trabajan en un club muy especial de manera desinteresada, por eso aún tengo que dar más”.

 

"Siempre es el entrenador el que paga todo lo malo que pasa; por el contrario, cuando las cosas van bien nunca se mira hacia su lado"

 

SU FAMILIA: “He vivido fuera en varios países, pero nunca me había alejado de mi familia, de mis hijos y mi mujer; me costó decidir porque tenía que dejarles a ellos. Salamanca no está muy lejos y de momento, el grupo tiene partidos donde vivo no es tan difícil llevarlo, aunque hay días que estás más solo y sientes nostalgia. Mis hijos tienen 7 y 12 años y la figura del padre es importante igual que la suya para mí. Pero había que dar el paso y así ha sido. Ahora, me ha tocado dedicarme al fútbol al 100% porque hasta ahora lo había compaginado con el trabajo en mi empresa y ahora todo el tiempo es para este deporte".

 

SU EMPRESA: “He dejado mi trabajo y he apostado por esto dando un paso muy importante y arriesgado. Trabajaré a tope por el club y por mí. He dejado mucho atrás y vine aquí a vivir la experiencia y hacer un gran trabajo, para crecer en todos los aspectos. Estaré contento sí o sí pase lo que pase, pero más si logramos el objetivo, claro está”.

 

MÁS ALLÁ DE JUNIO: “No me he planteado nada; ahora mismo el único objetivo es salvar al equipo y en el mes de junio ya se verá qué puede venir porque encima hay elecciones en abril. No me he planteado más y todos los años que he entrenado he ido firmando temporada a temporada; y estuve seis en el Gernika. No quiero por contrato estar donde hay dudas o puedan querer otra cosa. Veremos quién está o qué ha pasado y ya se decidirá. No es algo que me preocupe”.

 

"He dejado mucho atrás y vine aquí a vivir la experiencia y hacer un gran trabajo, para crecer en todos los aspectos"

 

EL FÚTBOL: “Llevo toda la vida ligado al futbol. Desde los 10 años he jugado en varios equipos y el último año ya empecé a entrenar medio de carambola, me enganchó y me gustó y no he parado desde los 31 o 32 años que dejé de jugar. El fútbol es muy bonito, me gusta competir, pero tiene una vertiente que te priva de hacer muchas cosas. Es muy duro y te tiene que gustar mucho o ser tu sustento. El sacrifico que lleva también lo sufre mi entorno porque te quita mucho tiempo y se hace duro por momento, más a este nivel. Pero, yo lo vivo con ilusión y nunca dejaré de entrenar, incluso si dejo el nivel profesional, me gustaría seguir en el banquillo. Cuando entreno disfruto, vivo el fútbol, incluso me gustaría seguir jugando… pero ya no me da el cuerpo (bromea). Soy un enfermo del fútbol. Incluso cuando pierdes y es duro porque cuando no salen las coas  hay angustia, nervios. Le doy muchas vueltas y he pasado y pasaré noches sin dormir”.

 

EL ENTRENADOR Y SU SOLEDAD: “La soledad del entrenador está ahí porque siempre es el que paga todo lo malo que pasa; por el contrario, cuando las cosas van bien nunca se mira hacia su lado. En la actualidad, el entrenador tiene mucha importancia y en la élite también, aunque no lo parezca. Va más por ahí, pero yo creo que nunca me he sentido solo, siempre he tenido el apoyo del grupo de trabajo, de los jugadores… He estado 6 años en un club que me dio mucho. Ahora, aquí hay gente más variopinta y si tú te abres y vas a muerte con ellos, ellos también harán lo mismo. Los jugadores me dijeron, ‘vamos a seguir, sigue apretando, hemos hecho buen partido…’. En el día a día sé que no me van a dejar solo”.  

 

 

AFICIÓN: “Profesionalmente te debes al trabajo, te pagan para eso, pero el entorno o la idiosincrasia del club es muy diferente a otros;  ves su masa social, cómo a pesar de los kilómetros o del tiempo están ahí… En Amorebieta, después de todo, de la lluvia, la distancia, nos esperaron para darnos ánimos y recibirnos como lo hicieron. Al final, son igual en la derrota y la afición es un gran valor y cuando un entrenador va a un sitio a trabajar, también se fija en eso. Te sientes mucho más profesional por todo lo que rodea al club y a la afición”.

 

"Los momentos buenos del fútbol hacen desaparecer lo poco malo que te haya podido pasar"

 

RIVALIDAD EN SALAMANCA: “No lo he palpado aún, pero sé que existe. Tengo pocos argumentos para dar una opinión, pero sí digo que no he sentido nada de eso, aunque sé que está ahí. A mí nadie me ha increpado, es más, he estado en El Helmántico y hay gente que me ha venido a saludar y todo con respeto. Es una pena que estas situaciones pasen porque se trata de fútbol. Puede haber dos proyectos que estén en las antípodas, pero se debe respetar cualquier opción. Sin el respeto no vas a ningún lado y creo que pueden coexistir los dos. No entiendo esto en la condición humana y viniendo de donde yo vengo, con todas las dificultades y lo que hemos peleado, que se vivan estas cosas en el deporte. Dentro de la vida, el fútbol no es tan importante. Unionistas tiene un proyecto y una filosofía que a mí me gusta y con la que me idetifico; fíjate, yo vengo de una empresa dirigida por sus socios en la que cada persona tiene un voto y así lo decidimos todo; este proyecto es ilusionante, pero que exista otra diferente, con otra gente me merece el mismo respeto. Tenemos que respetar si queremos ser respetados. Y creo que en la vida siempre hay que respetar al diferente”.

 

SU MEJOR MOMENTO: “He tenido de todo en el fútbol, pero creo que hay que relativizar las cosas, porque en mi vida me han pasado cosas peores. En el fútbol pierdes partidos, perdí un play off en la última eliminatoria… los momentos buenos del fútbol hacen desaparecer lo poco malo que te haya podido pasar. No ganas un partido, no pasa nada; te destituyen por ir en mitad de la tabla, pues ya está, hay que aceptarlo y más cuando te han pasado cosas peores. Es cierto que te sientes herido en el orgullo, enfadado, pero no pasa de ahí. Ahora, después de varias experiencias empiezas a valorar bien lo que te ocurre o los sitios a los que vas a trabajar. Una noche ni duermes, pero por la mañana ya piensas de nuevo en positivo y así sucesivamente”.

 

LAS PRISAS DEL FÚTBOL: “A veces, las prisas no son buenas. En Gernika  pasé por un momento complicado y no me destituyeron pese a ir en descenso. Luego, ganamos 7 partidos seguidos cuando nadie lo pensaba. Al año siguiente hicimos la mejor temporada de la historia del equipo en puntos y posición. Cada momento y cada situación son distintos y hay que respetar las decisiones que otros puedan tomar”.

 

"Puede haber dos proyectos que estén en las antípodas, pero se debe respetar cualquier opción"

 

EL PREMIO DE LA COPA DEL REY: “La Copa es una competición muy bonita. La he jugado con el Portugalete y nos llegamos a enfrentar al Getafe de Míchel, llenado el campo. En casa empatamos a un gol y allí a cero goles; nos eliminaron por nada. Con Unionistas va a ser especial y bonito y quiero estar lo mejor preparado posible para poder tener garantías de luchar por algo más. Pero, ahora debemos centrarnos en la Liga y cuando llegue el momento ir a bloque porque queremos pasar. Creo que es un premio para el club y más jugando en casa. Creo que para ese momento seremos más equipo y tendremos más argumentos”.

Comentarios

Juan Luis 27/11/2019 20:21 #3
Pues dedícate a las canicas.
Jaime 26/11/2019 16:39 #2
Nada has hablado del Arenas y por qué te cesaron allí a falta de pocas jornadas para el final. El equipo se hundía con problemas en el vestuario.
Blablabla 26/11/2019 09:38 #1
Pues ya has lanzado puyas directas contra tus jugadores al señalar las goleadas como "graves fallos individuales", con eso descargas tu responsabilidad y estás dejando claro que esta plantilla es de calidad muy mediocre y justita para mantener la categoría

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