El juzgado rechaza la pretensión de la Fundación Franco de volver a colocar el medallón del dictador en la Plaza Mayor
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El juzgado rechaza la pretensión de la Fundación Franco de volver a colocar el medallón del dictador en la Plaza Mayor

(Foto: De la Peña)

La justicia desestima la demanda interpuesta por la fundación de exaltación del dictador contra la resolución que permitió retirar el medallón de Franco de la Plaza Mayor salmantina.

El medallón de Franco se queda donde está: guardado en un almacén y lejos de la Plaza Mayor. Esa es la conclusión a la que se puede llegar tras la última resolución de la justicia sobre la retirada del medallón del dictador del lugar que ocupó durante décadas en la Plaza Mayor. Casi dos años después de su celebrada retirada, un juzgado de Salamanca ha desestimado una demanda de la Fundación Francisco Franco que pretendía que se anular la resolución del Ayuntamiento de Salamanca que fundamentó la decisión de acabar con la presencia de esta representación del dictador en la plaza salmantina.

 

Tal y como se puede comprobar en una sentencia del Juzgado Contencioso Administrativo número 1 de Salamanca, con fecha de 28 de mayo, a la que TRIBUNA ha tenido acceso, la justicia ordinaria ha rechazado los argumentos de la fundación que se dedica a exaltar la figura del dictador, y que tenía entre sus pretensiones sembrar dudas sobre si la retirada del polémico medallón era o no legal. Al final, y a falta de los posibles recursos, la justicia da carpetazo a este asunto.

 

Tras la retirada del medallón, la fundación franquista presentó una demanda contra el Ayuntamiento de Salamanca porque consideraba que la resolución que hizo posible la retirada del medallón era nula, y con ella el propio hecho de eliminar este elemento. La fundación aseguraba que no se había consultado a la Unesco y que la comisión territorial de patrimonio, que tuvo la clave al decidir que no había motivo para mantener el medallón en su sitio, había obrado en base a un informe no válido y no había sido comunicado a la fundación.

 

Tras la demanda al propio ayuntamiento, la fundación de exaltación del dictador implicó también a la Asocación de Defensa de la Ley de Memoria Histórica y Retirada de Símbolso franquistas y a Domingo Benito y María José Herrero, ya que estos se han presentado como codemandados voluntarios para defender la legalidad de lo decidido por el Ayuntamiento. El primero es, junto con el abogado Gorka Esparza, quienes ha apechugado con los complicados procesos para conseguir la retirada no solo del medallón, sino de símbolos franquistas repartidos por la ciudad como la efigie del dictador en el salón de plenos. Benito y Esparza han salido airosos de todo el proceso, los juzgados les han dado la razón siempre frente a todo tipo de oposición y suyo es el mérito de lo ocurrido

 

También tienen razón en este último proceso con el que la Fundación Franco pretendía revertir la decisión ya tomada, y para lo que demandó al propio Domingo Benito además de al Ayuntamiento de Salamanca. La fundación franquista ha sido condenada en costas.