El juzgado deja a Mañueco sin excusas para no cerrar el hotel Corona Sol

Tras anular los juzgados las licencias ambiental y de primera ocupación, el hotel contra el que luchan los vecinos carece de soporte urbanístico alguno. El PP en el ayuntamiento, que ha defendido a capa y espada su legalidad, deberá tomar medidas a las que se ha resistido.

Durante años el Ayuntamiento de Salamanca, con Alfonso Fernández Mañueco al frente, ha evitado actuar contra uno de los mayores desmanes urbanísticos de la capital: el hotel Corona Sol. El edificio construido para uso residencial inicialmente, mantiene en pie de guerra a vecinos afectados que protestan por la catarata de irregularidades y concesiones urbanísticas de dudosa validez con las que está jalonada la historia de esta construcción. La asociación que agrupa a los vecinos no sólo ha hecho mucho ruido sino que también se ha atrevido a dar la batalla en los juzgados. Y de momento la gana.

 

Su última victoria son dos sentencias que anulan dos de las licencias de lo que ahora es un hotel, que queda prácticamente sin sustento legal, lo que puede obligar al equipo de gobierno a abandonar su sospechosa actitud hacia el conocido promotor titular de la construcción. Y si hasta ahora el Ayuntamiento ha practicado un urbanismo a la medida de este edificio contra toda lógica, y contra varias sentencias, puede haber llegado el momento de abandonar lo que la oposición califica como trato de favor.

 

 

El último varapalo tiene fecha de este 9 de diciembre cuando el juzgado de lo Contencioso-Administrativo ha dado la razón a los vecinos y ha declarado nulas la licencia ambiental y las consiguientes de primera ocupación y actividad, que decaen al anularse la ambiental por un problema con las chimeneas. Hay que recordar que en noviembre de 2015 el TSJCYL ratificaba la nulidad de la licencia de cambio de uso que permitió pasar de viviendas a hotel el edificio. Así que a día de hoy el edificio carece de las más elementales licencias y permisos urbanísticos para ser lo que es: en su día se comprobó exceso de edificabilidad y ahora está en entredicho que pueda tener una actividad y permanecer abierto.

 

 

Sin embargo es muy probable que el hotel mantenga abierta sus puertas porque nada de lo ocurrido ha impedido que Fernández Mañueco haya mantenido el estatus de protección que PSOE y GANEMOS ven desde hace años en el trato a este conflicto. De hecho, los vecinos ya tuvieron que pedir la ejecución de sentencia que anulaba el cambio de uso: el ayuntamiento se limitó a comunicarla. Y ni siquiera el hecho de que la Junta abriera un expediente sobre la falta de licencia para uso hotelero sirvió para algo.

 

El equipo de Gobierno del PP ha mantenido su defensa a la promotora del Hotel Corona-Sol, Palco 3, contra las protestas de los vecinos de la asociación Tras el Muro, que desde hace años han sufrido todos los movimiento urbanísticos hechos por el Ayuntamiento de Salamanca para favorecer esta edificación con un estudio de detalle pensado para legalizar su exceso de edificabilidad y que fue anulado; o con una modificación puntual del PGOU hecha a medida para este propósito y qe ahora duerme en un cajón porque fue alumbrada cuando el PP tenía mayoría absoluta y ahora, en minoría, no la puede sacar.

 

Habrá que ver que actitud toma el Ayuntamiento tras conocerse la nulidad de las últimas licencias. Las mismas que el concejal de urbanismo Carlos García Carbayo consideraba hace poco en un pleno "inatacables". Verlas anuladas puede forzar al consisorio a cambiar su punto de vista con respecto a este polémico edificio.