El Juli y Del Álamo, dos Puertas Grandes muy distintas

El Juli y Del Álamo, por la Puerta Grande de La Glorieta (Foto: De la Peña)
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Julián López 'El Juli' y Juan del Álamo salieron por la Puerta Grande. El primero dejó clara su labor de lidiador, el segundo ofreció una buena faena pero sobre todo, contó con dos orejas paisanas. La Glorieta colgó el cartel de 'No hay billetes'

FICHA TÉCNICA

Segunda cita de abono con el cartel de 'no hay billetes'. Toros de la ganadería de Garcigrande y Domingo Hernández.

Julián López 'El Juli'. (Teja y oro) Ovación, dos orejas.

Juan del Álamo. (Sangre de toro y oro). Una oreja, dos orejas.

Andrés Roca Rey, (Sangre de toro y oro). Ovación, saludos.

¿Quién dijo que la fiesta ha decaído? Salamanca y sus aficionados están más vivos que nunca. Sólo había que mirar los tendidos de La Glorieta este 14 de septiembre cuando se alcanzaba la segunda cita de abono con astados de Garcigrande y Domingo Hernández Para Julián López 'El juli', Juan del Álamo y Andrés Roca Rey. La empresa Chopera a buen seguro colgó el cartel de no hay Billetes.

 

El primero de la tarde saltó a ruedo bien presentado, herrado con el numero 118 al que no tardó El Juli en encelarlo a la verónica con el compás abierto de forma sublime. Se estrelló en la cabalgadura que montaba Óscar Bernal para recibir un fuerte puyazo buscando terrenos y la altura de la embestida. Comenzó el madrileño una faena de mucha sabiduría y la experiencia de una larga carrera ante un astado con mucha clase pero escasito de fuerza que se fue parando hasta desarmar al diestro que lo intentó todo sin opciones estoconazo, ovación. Pitos para el toro.

 

Llegaba la hora para el primer charro en hacer paseíllo en Salamanca. 'Vengador' de 525 kilos de peso negro, astifino, bizco del pitón izquierdo, flojo de presencia parándose en el capote, muy probón, sin fuerzas y manseando en los primeros tercios. Se la jugó Del Álamo para meter en el canasto a un toro sin fijeza pero cuando embestía lo hacía con clase y transmisión, la faena fue a más. Se vio a un torero dispuesto con recursos, valiente y entregado a su público. Con una técnica depurada basó la faena en la mano derecha para sacar series profundas y muy ligadas. Por bernardinas lo colocó en suerte para darle un estoconazo que le valió una oreja.

 

El tercero fue Andrés Roca Rey. 540 kilos le tocaron en suerte al peruano Roca Rey. Castaño, un poquito playero, bizco también del izquierdo y anovillado. Lo intentó sin fortuna a la verónica, variado quites por gaoneras y tafalleras; brindó al público. Molestaba mucho el viento y tardó en cogerle el sitio a un toro distraído avanto y que lo pedía todo por abajo. Faena muy laboriosa de tesón firmeza y tragando mucho ante un oponente rajado y huidizo que lo tuvo que torear en el terreno del toro la puerta de chiqueros poniendo todo el torero pinchazo y estocada. Ovación.

 

Andrés Roca Rey por chicuelinas (Fotos: De la Peña)

Con escaso trapío salto el cuarto que se plantó en los medios sin hacer caso al vuelo del capote del maestro El Juli, que realizó un gran quite por chicuelinas de mano baja y compás abierto. Tras un sainete con los palos comenzó el maestro a imponer su raza, mando, poso y técnica para convencer a un oponente que había formado el caos en los primeros tercios con la muleta. Arrastrando por el albero dio dos tandas memorables y le dejó claro quién mandaba para ya en la corta distancia pasarse los pitones a centímetros de su estómago en circulares. Con las luquecinas dejó una faena de toreo caro de las que hay que analizar y ver varias veces para recrearse. Monumental el maestro Juli estocada dos orejas muy merecidas.

 

Con el numero 50 en el costillar y de nombre 'Ingrato', 'aterrizó' en La Glorieta el quinto de la tarde, segundo del lote de Del Álamo, colorado, ojo de perdiz, el más serio del encierro de la ganadería charra y con toda seguridad, el mejor ejemplar que pisó arena desde el inicio de la Feria Taurina. Apretó y metió bien la cara en un capote con soltura y solvencia. Arriesgó por chicuelinas al ponerlo en el caballo, quite por verónicas, toro muy pronto con mucho tranco pero revolviéndose con rapidez y codicia. Buen tercio de banderillas, brindó al público citando desde los medios a un toro bravo de verdad arrancándose pronto con velocidad, humillando y repitiendo con codicia y obedeciendo a los toques.

 

Juan del Álamo al natural

 

Toro importante, aprovechó muy bien con la mano derecha Del Álamo exprimiendo las embestidas hasta mitad de faena lo intentó por el izquierdo, pero el toro se acostaba y tenía mucho peligro. Había que estar preparado y muy firme porque no consentía errores ni quedarse destapado en ningún momento. Estoconazo. Dos orejas paisanas ante un presidente de lo más bondadoso. El público es soberano y así lo quiso.

 

Cerraba plaza el más pesado de la tarde con 570 kilos de nombre 'Ojinegro', negro, listón, bonito de hechuras, bonito saludo capotero de Roca Rey con un ajustadísimo quite por chicuelinas. Brindó al público por segunda vez y con las zapatillas atornilladas a la arena comenzó por ayudados por alto. No terminó de coger vuelo una faena sin pauta, sin tiempos, sin ligazón, a base de muletazos sueltos ante un toro que no terminaba de rematar las tandas y probón. Lo intentó el peruano sin lucimiento. Pinchazo y estocada. Ovación

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