El jefe de la UCI del hospital sobre el temido rebrote: "No sé si estaríamos en condiciones físicas y mentales de soportarlo"

El jefe de UCI en el Complejo Asistencial de Salamanca, Víctor Sagredo, espera que en esta fase de vuelta a la nueva normalidad la gente sea consciente del peligro que existe y desea que se mantengan unas adecuadas normas de convivencia, higiene y distanciamiento social que evite la aparición del temido repunte.

Víctor Sagredo, jefe de UCI en el Complejo Asistencial salmantino (Foto: Arai Santana)

El Complejo Asistencial de Salamanca se encuentra en plena desescalada debido a la pandemia de coronavirus que ha dejado ya 370 muertos en Salamanca. Tras cuatro meses de lucha incansable y 125 ingresos después, el jefe de la UCI, Víctor Sagredo, asegura a tribunasalamanca.com que la dinámica de trabajo y colaboración ha sido excepcional entre servicios.

 

A su juicio, "creo este hecho no se había producido nunca antes y, a mí parecer, es una de las cosas más positivas y una de las grandes enseñanzas que hay que sacar de esta crisis. No existe espacio en este papel ni palabras suficientes para agradecer su trabajo, su colaboración y su actitud", ha explicado.

 

Ahora, solo espera y desea que en esta fase de vuelta a la nueva normalidad "la gente sea consciente de que el peligro sigue existiendo, latente, esperando y que mantengamos unas adecuadas normas de convivencia, higiene y distanciamiento social que evite la aparición del temido repunte. Nos daríamos por satisfechos si este esfuerzo se ve recompensado por una apuesta decidida por una Sanidad Pública de Calidad".

 

Cabe recordar, que la UCI del Hospital de Salamanca se vaciaba el pasado jueves de pacientes de Covid-19 por primera vez desde que arrancó la pandemia, tal y como anunció la Consejera de Sanidad de la Junta, Verónica Casado, en su comparecencia diaria para abordar las novedades del coronavirus en la Comunidad.

 

-¿Cuántas personas han estado en UCI desde que empezó la crisis?

-"El primer ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos de un paciente con sospecha, posteriormente confirmada, de neumonía bilateral grave por COVID-19 fue el día 10 de marzo y desde entonces han ingresado en la Unidad unos 125 pacientes de los cuales en torno a 105 ingresan por Insuficiencia respiratoria con neumonía bilateral".

 

En todo momento dispusimos de camas para la realización de ingresos

 

-¿Cómo fueron los días de saturación?

-"El pico de pacientes ingresados se produce en los primeros días del mes de abril. Las guardias eran agotadoras, con multitud de ingresos, en situación realmente grave y con mucha  presión desde la urgencia y, sobre todo, desde las plantas. En todo momento dispusimos de camas para la realización de ingresos, pero como ya he comentado en ocasiones anteriores, fundamentalmente en esos días de elevadísima presión asistencial, se realizaban ingresos en camas con medios de monitorización y ventilación no óptimos para el tratamiento de pacientes con insuficiencia respiratoria grave y con personal de enfermería y auxiliar con una disposición y unas ganas de trabajar excepcional pero con escasa o nula experiencia en el manejo de pacientes críticos.

 

La tremenda gravedad del proceso al que nos hemos enfrentado con elevada mortalidad y alta tasa de secuelas motoras

 

Quisiera destacar en este punto, ahora que se analiza y se trata de fiscalizar los criterios de ingreso en UCI y de indicación de soporte ventilatorio, la tremenda gravedad del proceso al que nos hemos enfrentado con elevada mortalidad y alta tasa de secuelas motoras, respiratorias y de otra mucha índole entre los supervivientes. Esto nos ha obligado, como hacemos en nuestra práctica asistencial habitual, a limitar este tipo de tratamiento invasivos a aquellos pacientes con posibilidades reales de sobrevivir".

 

 

-Estancia media por paciente...

-"La estancia media de nuestros pacientes ha sido más corta que la que preveíamos y estaba descrita en las publicaciones. Hemos tenido una estancia media en torno a los 18 días, algo menos de tres semanas, cuando lo descrito estaba entre tres y cuatro semanas".

 

Se llegó a multiplicar por cinco la capacidad de asistencia a pacientes críticos en el Hospital Clínico

 

-¿De dónde han sacado el material para montar las UCIs extendidas?

-"En este punto hay que destacar la absoluta e inmediata disposición por parte de otros servicios médicos del Hospital, como Cardiología, Pediatría, Anestesiología o Digestivo, la dirección del Centro, tanto la gerencia, como dirección médica y de enfermería, la  dirección de gestión, el servicio de mantenimiento, el servicio de Informática y los Servicios Centrales del hospital.

 

Desde el primer momento pusieron a disposición de la atención del paciente crítico sus instalaciones y toda su dotación de material. En un primer momento compartimentamos la Unidad de Cuidados Intensivos, manteniendo asistencia de pacientes COVID y pacientes críticos no COVID, pero cuando se estaba alcanzando el límite de capacidad de la UCI se habilitaron y ocuparon con pacientes COVID de forma progresiva la Unidad Coronaria, la Reanimación Postquirúrgica, la UCI Pediátrica y la Unidad de Endoscopias respiratorias y digestivas, llegando a multiplicar por cinco la capacidad de asistencia a pacientes críticos en el Hospital Clínico, siempre manteniendo como hospital limpio el Hospital Virgen de la Vega. Los servicios afectados trasladaron su actividad asistencial a áreas limpias, como la Unidad de Hemodinámica, el aula hospitalaria o los quirófanos. Además, para terminar de dotar todos esos puestos de críticos, se desmontaron diversos quirófanos y se recibió material del resto de hospitales del Complejo (Los Montalvos, Béjar y Ciudad Rodrigo), de hospitales privados como la Santísima Trinidad, de la Universidad de Salamanca y de diversas clínicas privadas.

 

Como es imaginable, todo esto no hubiera sido posible sin una adecuada coordinación desde la dirección y la total colaboración de los servicios implicados, tanto médicos como centrales y auxiliares, dirección de gestión y servicios de mantenimiento e informática, como digo, sin cuyo apoyo y trabajo no hubiéramos podido crecer y adaptarnos a las necesidades diarias".   

 

Se generó una dinámica de trabajo y colaboración excepcional; que creo no se había producido nunca antes

 

-¿Cómo fue 'reclutar' de un día para otro a los profesionales?

-"Esta tarea fue realmente fácil. Como he repetido en multitud de ocasiones, la disponibilidad de los compañeros fue total. En el momento que la capacidad de la Unidad de Cuidados Intensivos y de sus profesionales se encontraba al límite, en la reunión diaria que se mantenía con la dirección y el resto de servicios para la coordinación de la asistencia a los pacientes críticos se solicita su colaboración y ésta se produce de forma inmediata. Se incorporan a la actividad asistencial compañeros de Anestesia, Cardiología y Cuidados Intensivos Pediátricos. Su incorporación se realiza de forma voluntaria y, además, hay que tener en cuenta que todos disponen de experiencia en el  manejo de pacientes críticos desde su punto de vista: críticos cardiológicos, críticos postquirúrgicos y niños en situación crítica".

 

Se generó una dinámica de trabajo y colaboración excepcional; que creo no se había producido nunca antes y que, a mí parecer, es una de las cosas más positivas y una de las grandes enseñanzas que hay que sacar de esta crisis. No existe espacio en este papel ni palabras suficientes para agradecer su trabajo, su colaboración y su actitud".

 

-¿Cómo organizaban los turnos?

-"En el momento de máxima presión asistencial formamos un equipo de 4 intensivistas de guardia junto a 2 anestesistas, 2 cardiólogos y 2 intensivistas pediátricos, es decir 10 facultativos de guardia junto a 4 intensivistas más que reforzaban el trabajo de la mañana, cuando hay que visitar a todos los pacientes ingresados y realizar todas las técnicas y estudios complementarios. Poder cubrir esta actividad con los efectivos disponibles ha supuesto días y días de trabajo con poco descanso, pero todos los miembros de la unidad y los compañeros de otros servicios han trabajado sin descanso y sin manifestar ni una solo queja.

 

Creo que no puedo dejar de destacar igualmente el excelente trabajo y las inmejorables actitudes personales de enfermería, auxiliares, celadoras y técnicos de la unidad. Han trabajado hasta la extenuación, en condiciones muy mejorables, siempre con una sonrisa y con una palabra de aliento y consuelo para los enfermos. Hemos vivido situaciones muy dolorosas y dramáticas y siempre han estado allí aliviando en la medida de sus posibilidades la soledad y el sufrimiento.  

 

También quiero destacar la excelente colaboración de algunos otros profesionales, los facultativos del servicio de ORL y Neumología y en particular a los fisioterapeutas que se integraron de forma excepcional a los equipos de trabajo y cuya labor ha supuesta una más rápida recuperación de nuestros pacientes".

 

-¿Cómo van a ser las vacaciones?

-"No puedo hablar en nombre de los demás, pero desde un punto de vista personal van a ser unas de las más esperadas y deseadas. Creo que todos necesitamos descansar, no sólo físicamente, que también, sino sobre todo mentalmente. Desconectar, disfrutar de la familia, de la casa, de la lectura, de un buen disco y no pensar solo en COVID. Aunque desgraciadamente los profesionales de la medicina no somos capaces de desconectar, así que al menos estaré en modo 'stand by', apagado pero preparado".

 

Sólo espero y deseo que en esta fase de vuelta a la nueva normalidad la gente sea consciente de que el peligro sigue existiendo, latente, esperando y que mantengamos unas adecuadas normas de convivencia, higiene y distanciamiento social que evite la aparición del temido repunte. No sé si estaríamos en condiciones físicas y mentales de soportarlo". 

 

El esfuerzo físico y mental que hemos hecho no se puede pagar con dinero

 

-La Junta está pensando en una compensación económica para el refuerzo que se ha hecho… seguramente no se pueda pagar con dinero, pero ¿qué le parece?

-"Creo que la respuesta está en el enunciado de la pregunta. El esfuerzo físico y mental que hemos hecho no se puede pagar con dinero y además ninguno de nosotros hace esto por dinero. Nos daríamos por satisfechos si este esfuerzo se ve recompensado por una apuesta decidida por una Sanidad Pública de Calidad. La Crisis del COVID ha puesto de manifiesto multitud de deficiencias del sistema. Si esto conlleva soluciones y mejoras en las condiciones laborales y de los déficits estructurales nos daremos por satisfechos".   

Comentarios

David 24/06/2020 23:55 #3
Pues si no estáis preparados, vacaciones y descansos y sustituciones mientras tanto
a Juan Carlos 23/06/2020 23:57 #2
No eres sanitario ni has estado al pie del cañón. Es muy fácil juzgar desde la barrera.
Juan Carlos 23/06/2020 17:02 #1
Se puede ser más blandengue?

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