El jefe de la Policía Local, contrario a regular los músicos callejeros por falta de plantilla

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, en un acto público.

El jefe de la Policía Local, contrario a la regulación de los músicos callejeros porque cree que no hay efectivos suficientes; el jefe del servicio administrativo cree que podía producir un 'efecto llamada' y atraer a artistas de otras ciudades. Las multas y actuaciones del cuerpo sobre este tema sos escasas.

La puesta en marcha de negociaciones para dotar a Salamanca de una regulación para los músicos callejeros se ha producido tras la iniciativa de Ganemos Salamanca. El grupo municipal presentó hace dos meses una propuesta que, antes de llegar a comisión informativa, ha pasado el preceptivo trámite de los informes como ocurre con otras propuestas. Un paso en el que no salió bien parado pero que no ha parecido importar mucho cuando el equipo de Gobierno ha 'fusilado' buena parte de sus propuestas.

 

Los 'palos' a la propuesta han venido del Jefe del Servicio de Policía y Actividades Clasificadas y del jefe de la Policía Local, aunque todos los grupos municipales de la oposición consideran que al ser informes 'de parte' carecían de peso a la hora de tomar la decisión. Con todo, sí que ha trascendido alguno de los detalles.

 

Entre lo más llamativo, los temores del jefe policial, José Manuel Fernández por establecer un código de conducta para los artistas que actúan en la calle o para los ciudadanos que decidan expresarse en la vía pública. El motivo, que no hay plantilla policial suficiente y precisaría de más agentes para vigilar que se cumplen las normas.

 

Por su parte, el jefe de la Policía administrativa ha puesto reparos a la normativa manifestando un temor: que podría suponer un 'efecto llamada' que hiciera viajar a muchos músicos a Salamanca para tocar en sus calles. Una apreciación que concejales de Ganemos consideran clasista.

 

Sin embargo, no parece que la realidad de los músicos callejeros salmantinos pueda generar tantos miedos. Salamanca no es una ciudad como Madrid, Barcelona u otra gran capital en la que ha habido que hacer exámenes y sortear los sitios ante el número de músicos y artistas callejeros. Sin embargo, en Salamanca no son muchos los artistas habituales en la calle y esta regulación llega no para frenar su proliferación sino para poner fin a la falta de seguridad jurídica, ya que el Ayuntamiento recomienda a los interesados no pedir permisos porque, simplemente, se limita a no concederlos.

 

Según las fuentes policiales consultadas, son escasas las sanciones en los últimos años; TRIBUNA sí ha tenido conocimiento de algunos casos como los del guitarrista flamenco Rafael de Dios, multado hace unos años. En un caso en abril de 2014 se le expedientó por saltarse la normativa y tocar en la calle con un amplificador, algo prohibido por la ordenanza municipal de ruidos, para lo que la multa prevista es de hasta 3.000 euros.

 

En la actualidad, sólo se actúa por denuncias, generalmente, de establecimientos turísticos u hoteleros que se quejan en el caso de que un músico pase horas a su puerta. En este, y en todos los demás casos, la Policía Local invita al sujeto en cuestión a abandonar el lugar. A partir de ahora, se tendrá que controlar que tengan el permiso correspondiente y que cumplan lo estipulado, como no tocar más de 45 minutos en un lugar, no superar un nivel de decibelios o no superar el horario marcado.

 

Algo más complicado es en aquellos casos en los que el artista ha logrado reunir en su entorno a un público. Los agentes reconocen que son raros los casos en los que, sin mediar denuncia, se actúa de oficio para pedir a un músico callejero que se marche. Sin embargo, la falta hasta ahora de unas premisas claras ha generado cierta indefensión ya que los artistas dependían de la buena voluntad de los agentes de Policía Local, ya que careciendo de permiso no pueden actuar en la calle. La nueva normativa puede aclarar esta situación.