El incendio de un coche de bebé en un portal de la calle Fernando de Rojas siembra el pánico

Alarma. El fuego alertó a los vecinos porque las escaleras del inmueble se llenaron de humo. Susto. Los bomberos intervinieron y no se produjeron heridos
M. S. B.

F ue en torno a la 01.40 de la madrugada del viernes cuando los Bomberos recibieron una llamada de alerta de los vecinos del número 28 de la calle Fernando Rojas, debido al intenso humo que cubría las escaleras de todo el inmueble.

La causa era un carrito de bebé que ardía en llamas en el portal del citado edificio y que a pesar de no causar daños personales sembró el pánico entre los vecinos que no entendían lo que sucedía, según fuentes del Cuerpo de Bomberos.

El fuego, según apuntan todos los indicios, fue intencionado, bien por algún ciudadano desaprensivo que consiguió acceder al portal o por un conocido enemigo de alguno de los vecinos. La investigación de los hechos aún sigue abierta.

Otros tres incidentes, todos ellos relacionados con las llamas, tuvieron lugar en la noche del jueves al viernes. El primero de ellos se produjo en torno a las 22.45 horas en la calle Cristo de los Milagros, cuando los bomberos fueron alertados de un inicio de incendio en el garaje común del edificio.

Las llamas comenzaron a arder en el conducto de calefacción, por lo que cuando los efectivos llegaron al lugar de los hechos, simplemente tuvieron que apagarlo, mediante una de las dotaciones comunes, ya que el fuego aún no estaba activo. En este caso, se sospecha que el fuego pudiera haber sido provocado, sin intención alguna, por cualquier agente externo como la colilla de un cigarro o un cortocircuito.

El tercer accidente se produjo alrededor de las 06.00 horas en el parque Francisco Maldonado y el cuarto, tuvo lugar en torno a las 07.52 en el polígono industrial El Montalvo, concretamente en la calle Doctor Ferrán. En estos dos últimos sucesos, las primeras investigaciones apuntan a que el origen de ambos incendios fuese provocado por la negligencia de algún ciudadano al tirar una colilla.

Debido en primer lugar a las horas en que sucedieron los hechos y a las circunstancias en que se encontraban los pastos cuando los bomberos se personaron en sendas zonas.

A pesar del número de incidentes que se produjeron, en ninguno hubo que lamentar daños personales y los daños materiales fueron poco notables.