El impacto del coronavirus en el empleo en Salamanca: cifras que asustan y un síntoma para la esperanza

Las grandes cifras asustan: 26.632 parados, 10.716 autónomos cobrando prestación, 16.193 trabajadores en ERTEs o 5.091 afiliados menos que hace un año son números aterradores.

La cifra del paro del mes de mayo ha confirmado el enorme impacto de la crisis del coronavirus en el mercado laboral en Salamanca. A estas alturas, el número de parados está en máximos históricos, la destrucción de empleo también y hay 21.000 personas que han estado en algún momento en ERTEs. El efecto causado por la crisis económica aparejada a la sanitaria ha echado por tierra años de lenta recuperación, aunque hay algún síntoma positivo, y es que parece que, por ahora, la primera fase de destrucción económica ha terminado. Sin embargo, las grandes cifras asustan: 26.632 parados, 10.716 autónomos cobrando prestación, 16.193 trabajadores en ERTEs o 5.091 afiliados menos que hace un año son números aterradores.

 

Primero, empezamos por lo último, la cifra del paro. En mayo otros 410 salmantinos engrosaron las listas del desempleo. Es menos que en los dos meses anteriores, los centrales de la crisis del coronavirus. En abril 2.635 salmantinos perdían su trabajo, el primer mes completo de estado de alarma y parón de la economía, un dato sin precedentes. Tras la antesala de marzo, cuando 900 salmantinos se fueron de golpe al desempleo, y los datos de la EPA, que elevaban a 1.700 los empleos destruidos, la cifra del paro registrado en abril rompía todos los récords negativos.

 

En total, 26.632 salmantinos están en las listas del Ecyl como parados, casi 4.000 han perdido su trabajo entre marzo y mayo: un 20% de incremento. La cifra total es históricamente mala: hay que remontarse a febrero de 2009 para encontrar una cifra peor (26.399).

 

A todo ello hay que sumar los 21.000 trabajadores afectados por ERTEs. Son la cifra total de los presentados, pero según el Ministerio, son algo más de 16.000 los que todavía están bajo el efecto de un expediente de regulación, una cifra casi calcada a la de abril. Habrá que ver cuánto tardan en regresar todos al trabajo, aunque el cálculo es que solo el 80% lo haga. 

 

En cuanto a destrucción de empleo, una nota positiva y otra negativa. Este mes no se redujo el número de afiliados, al contrario, subió aunque simbólicamente: ocho más. No obstante, entre marzo y mayo se han destruido más de 3.000 empleos en Salamanca, que es el número de afiliados menos que hay. Es un 4% menos en 12 meses, 5.091 cotizantes menos.

 

Por último, el paro de los autónomos ha beneficiado a 10.716 personas en Salamanca, casi la totalidad de los que lo han solicitado. Y hay que tener en cuenta que ni estos ni los 16.000 afectados en ERTEs están dentro de la cifra del paro registrado, otros 26.000: el total supera los 52.000 'tocados' por la crisis, casi la mitad de la población activa de la provincia.

 

Todo apunta a que el impacto directo de la crisis por el parón económico imediato ha llegado a su fin, o lo peor ya ha pasado. El incremento de parados es alto, pero menor que en marzo y abril, y ha dejado de destruirse empleo. Pero ahora toca esperar al efecto de la recesión económica que administraciones y expertos dan por segura, y cuyos efectos durarán hasta 2023. Esta será la 'sacudida' que algunos vaticinan.

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