El hundimiento de la libra la acerca a la paridad con el euro y el dólar

Pronto una libra no valdrá más que un dólar o un euro. Y eso que venía de los 1,35 euros y de los 1,47 dólares a principios de año. Era cuando los todavía sorprendidos inversores aún creían que el divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea podría ser amistoso. Nada que ver con la realidad.

El pasado lunes, el ministro del Reino Unido, David Davis, rechazó cualquier intento por retrasar o impedir el divorcio con Europa. “Rechazaremos cualquier intento de deshacer el resultado del referéndum, cualquier intento de retrasar el proceso o cualquier intento de mantener al Reino Unido en la Unión Europea por la puerta de atrás, por parte de aquellos a los que no les gustó la respuesta que recibieron el 23 de junio”. “Tenemos la tarea de respetar y ejecutar las instrucciones de la gente”, añadió. Y eso llevó a la libra por debajo de los 1,23 dólares y los 1,11 euros.

 

Pero es que llueve sobre mojado, porque la semana pasada se produjo un flash crash durante la jornada asiática del viernes que recortó en un 6% la cotización de la divisa.

 

Los inversores y operadores del forex no ganan para sustos, pero la fortaleza del dólar ante la previsible subida de tipos en Estados Unidos, y las constantes declaraciones de los políticos a ambos lados del Canal de la Mancha  auguran que el divorcio Reino Unido – Unión Europea será lo que ya se viene en llamar un hard Brexit, o un acuerdo no amistoso.

 

El FTSE 100 se acerca a máximos

 

El mercado de divisas augura una paridad libra-dólar en un plazo muy corto con paradas en el 1,20, donde se podría producir un ‘descanso’, pero las manifestaciones van en la línea de que la divisa británica está en caída libre o de que se trata de una moneda tóxica En cualquier caso, esto no ha hecho más que empezar.  

 

Es verdad que a los mercados británicos les está viniendo bien. El principal indicador bursátil de Londres, el FTSE 100, se acerca a máximos impulsado por las multinacionales que más exportan al exterior, pero a decir de los expertos, los efectos inflacionistas de la debilidad de la libra afectarán negativamente a la economía del país sajón. 

 

Todo dependerá, dicen los que saben, de la política monetaria que ejecuten los bancos centrales en los próximos meses. Lo normal, sería que el Banco Central Europeo continuase con su programa de compra de bonos antes de fin de año y que el Banco de Inglaterra no hiciese nada, pues a corto plazo le beneficia una libra débil que aumenta sus ventas al exterior y genera inflación.

 

Sin embargo, el continuo cruce de declaraciones entre los políticos británicos y sus homólogos alemanes y franceses, sobre todo, abren la puerta para que las divisas mantengan la tendencia de las últimas jornadas y el forex ofrezca una actividad adecuada para los operadores en este mercado.

 

Que llegue la paridad o no, parece ahora más una cosa de los políticos que de los fundamentales que rigen las economías.