El humo de tercera mano podría afectar al desarrollo de las células sanguíneas

Tabaco

La exposición al humo de terceros lleva a efectos biológicos sobre el peso y el desarrollo celular que podrían dañar la salud, según concluye una nueva investigación dirigida por científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (Berkeley Lab) del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Los autores vieron que los ratones recién nacidos que vivían entre telas tratadas con humo durante tres semanas pesaban significativamente menos que los roedores en un grupo de control.

 

Por otra parte, los ratones recién nacidos y adultos expuestos al humo de terceros presentaron cambios persistentes en los recuentos de células sanguíneas asociadas con el sistema inmunológico tanto de roedores recién nacidos como adultos. Las alteraciones en el recuento de células sanguíneas se vinculan con reacciones inflamatorias y alérgicas tras la exposición al humo de terceros, según los investigadores.

 

Los científicos del Laboratorio de Berkeley de la División de Sistemas Biológicos e Ingeniería y el Área de Tecnologías de Energía (ETA, por sus siglas en inglés) se aliaron con investigadores con de UC San Francisco, en Estados Unidos, y 'Nanjing Medical University', en China, para el estudio. 

 

Los hallazgos, que se detallan en un artículo que se publica este viernes en 'Scientific Reports', sugieren que los peligros asociados con fumar continúan mucho tiempo después de que se apague el cigarrillo.

 

"Sospechábamos que los jóvenes son más vulnerables debido a su inmaduro sistema inmunológico, pero no teníamos mucha evidencia para demostrar eso antes", señala el autor principal del estudio, Bo Hang, científico del Laboratorio de Berkeley que previamente encontró que el humo de tercera mano -el que se adhiere a las superficies y los objetos y que dejan los fumadores incluso años después de apagar el último cigarrillo-- podría conducir a mutaciones genéticas en las células humanas.

 

Los investigadores señalaron que los bebés y niños pequeños están en mayor riesgo porque entran en contacto con superficies contaminadas mientras gatean o durante la dentición, una ventana crítica del desarrollo del sistema inmune.

 

Aunque los efectos nocivos del tabaquismo activo y del cigarrillo de segunda mano están bien establecidos tras decenios de extensos estudios, la investigación sobre el humo de tercera mano se encuentra todavía en sus etapas iniciales, pero la evidencia está mostrando que el residuo que permanece en las superficies interiores podría ser tan dañino --si no más-- que el humo de segunda mano.