El hombre que le metió dos dedos a una mujer en la vagina mientras meaba en Béjar: "No lo hice"
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El hombre que le metió dos dedos a una mujer en la vagina mientras meaba en Béjar: "No lo hice"

El acusado sentando en el banquillo de la Audiencia Provincial (Foto: T. Navarro)

La Fiscalía pide seis años de cárcel para el acusado y una indemnización de 3.000 euros por los perjuicios y daños morales, además de orden de alejamiento. 

La Audiencia Provincial de Salamanca ha celebrado en la mañana de este lunes, 14 de diciembre, el juicio contra J.G.I. acusado de introducir dos dedos en la vagina de una mujer que estaba meando en una calle de Béjar. Según han relatado, los hechos se remontan al 8 de julio de 2018, en torno a las 06.15 horas, en la calle Libertad de la ciudad textil.

 

Al parecer, ambos se encontraban de fiesta, cuando la joven M. C. C., salió del bar y se puso a mear entre dos coches, en frente de una zapatería. Supuestamente y aprovechando que se encontraba agachada, éste se acercó por la espalda a ella sorpresivamente y le introdujo, al menos, dos dedos en la vagina.

 

Durante la vista oral, J.G. se ha declarado "inocente" de los hechos que se le imputan y ha relatado que "nunca" tocó a la joven a la que ni siquiera "conocía". A pesar de haberse tomado "tres o cuatro cubatas" esa misma noche, recuerda todo lo ocurrido, sólo "le dije marrana, tápate un poco". Después, "estaba en el bar y llegaron siete 'tíos' a pegarme una paliza, uno de ellos era su novio que siempre que me veía e iba buscando movida". 

 

 

Por su parte, la víctima que ha declarado escasos minutos después del inicio del juicio por videoconferencia, ha indicado que salió del citado establecimiento con la intención de mear dejando dentro a su novio y a unos amigos, "me metí entre dos coches, al lado de una zapatería, cuando estaba terminado de mear noté como alguien me introducía los dedos en la vagina", aunque no recuerda si "uno o dos" a pesar de la insistencia de la Fiscal. 

 

También ha asegurado que al darse la vuelta para ver quien le había hecho esto, pudo verle la cara. El acusado comenzó a llamarla "guarra" y se fue. Nerviosa y agobiada volvió a la discoteca donde se encontraban para contarle todo a su pareja. "Lo buscamos por Facebook y como antes le había visto la cara pude reconocerlo, era él, de ahí nos fuimos a la comisaría a denunciar"

 

Por su parte el novio de M. C. C. ha indicado que conocía "al acusado de vista, de hecho ya había oído cosas de él, por eso, cuando mi novia me aseguró que era un hombre que iba bastante a este bar, pensé en él", dejando claro que sólo "lo conozco de vista, no tengo ningún problema con él". La afectada no sufrió lesiones genitales, pero sí una crisis de ansiedad como consecuencia de estos hechos.

 

Finalmente, la Fiscalía pide para el acusado una condena de seis años de prisión por un delito de abuso sexual, solicitando además la prohibición de aproximarse a la víctima a una distancia inferior de 250 metros, así como de comunicarse con ella por cualquier medio durante ocho años y 3.000 euros de indemnización por daños morales.

Comentarios

Pepe 15/12/2020 16:57 #2
La España profunda es así, pero me cuesta creerme esta historia de la edad media
Yo estaba allí 14/12/2020 22:05 #1
Esto merece ser titular en New York Time

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