El hilo conductor entre la primera condena por corrupción deportiva del fútbol español y el Salamanca CF UDS

Víctor Iglesias, apoderado de Desarrollos Empresariales Deportivos, sociedad que controla el Salamanca CF UDS.

La condena al expresidente del Real Zaragoza por el caso de posible amaño de partidos vuelve a vincular al Salamanca con los Iglesias: su hijo, Víctor, sigue teniendo un cargo en la sociedad que controla el club salmantino.

La condena al expresidente del Real Zaragoza, Agapito Iglesias, por uno de los primeros casos judicializados de corrupción en el deporte español ha vuelto a tocar de refilón al Salamanca CF UDS. De nuevo en la noche de este lunes, los nombres de Iglesias y el Salamanca aparecían vinculados en los programas deportivos nocturnos, y no precisamente para bien, una vinculación que, a día de hoy, es difusa pero que mantiene un hilo conductor: Víctor Iglesias.

 

El hijo de Agapito Iglesias ha sido durante los últimos años una de las cabezas visibles del proyecto de Manuel Lovato, propietario del estadio y los símbolos de la exinta UD Salamanca, y que ahora dirige los designios deportivos del club. Iglesias salió oficialmente de la gestión diaria, a la que nunca se anunció que pertenecía hasta el día que apareció de repente en una rueda de prensa, pero sigue ocupando un cargo en la estructura societaria. En concreto, es apoderado de Desarrollos Empresariales Deportivos, la sociedad que sustenta el proyecto; fue nombrado el 30 de julio de 2018 y, según el BORME, mantiene el cargo. Y a nadie se le escapa la conexión con los negocios deportivos de su padre, Agapito Iglesias.

 

Este, Agapito Iglesias, ha visto como los juzgados le condenaban como uno de los dos responsables de uno de los casos más llamativos de corrupción en el fútbol, el supuesto amaño de un partido entre el Levante y el Real Zaragoza en 2011, en el que los maños evitaron el descenso al ganar un encuentro en el que se sospechaba había primas a los granotas.

 

El Juzgado de lo Penal número 7 de Valencia ha absuelto a los juzgadores del Zaragoza y del Levante del presunto amaño, igual que al que era entrenador maño entonces. El magistrado no ha encontrado pruebas de que el dinero salido de las cuentas del Zaragoza fuera destinado a los jugadores del Levante por dejarse perder en el partido disputado el 21 de mayo y, por tanto, rechaza que ese encuentro fuese amañado. Así, absuelve a los 42 acusados del delito de corrupción deportiva.

 

Sin embargo, se ha condenado a dos directivos del club aragonés por falsedad en documento privado: el expropietario, Agapito Iglesias, y el ex director financiero Francisco Javier Porquera, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana en su cuenta de Twitter. A cada uno de ellos les impone un año y tres meses de prisión.

 

Según la sentencia, está probado que ambos sacaron 1,7 millones de euros de las arcas del Real Zaragoza, pero no está claro para qué. No se puede concluir que fuera para pagar primas ilegales, aunque ese parecía el motivo, pero la sentencia apunta a otra posible causa: 'vaciar' las cuentas del club para no pagar en el concurso de acreedores en el que iba a entrar el club.