El Guijuelo está en un lío

EN PROMOCIÓN. A falta de cinco partidos los chacineros, que aún deben jugar contra el líder, están obligados a ganar al menos dos para mantenerse
J.A.S.

El equipo, invicto en casa en 2010, ofrecía garantías. Hasta se podía pensar en algo más cuando ocupaba la zona media de la tabla. Hoy, a falta de cinco choques para el final, ocupa puesto de permanencia. La culpa la tienen los cuatro últimos encuentros, en los que los verdiblancos no fueron capaces de ganar. Saldo: tres empates y una derrota. Demasiado poco para que no lo aprovechara, por ejemplo, un Zamora que en la última jornada adelantó a los chacineros.

Ahora quedan cinco jornadas y los cálculos son fáciles: al menos hay que ganar dos encuentros para lograr la calma. Eso dejaría al equipo en los anhelados 45 puntos. Los próximos rivales son el Mirandés, este domingo en Anduva, el Palencia de José María Calvo en el Municipal, la Ponferradina en El Toralín y el Montañeros en casa. La charla que ayer dirigió Pouso a la plantilla tenía un mensaje claro: dar tranquilidad a un equipo que se ha visto abocado a luchar hasta el final por la permanencia. La Ponferradina y el Palencia, la primera con la fase asegurada y el segundo con todo en juego, son armas de doble filo, y el choque ante el Montañeros, con las particularidades de la Liga en las últimas jornadas, sería una lotería. Por eso es tan importante ganar este domingo.