El Guardia Urbano resucita en Salamanca un año más, entre coches de otro tiempo

Un niño entrega el aguinaldo al Guardia Urbano y a las Hermanitas de los Pobres (Foto: Javier Burón).
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La figura ya perdida de este controlador del tráfico ha vuelto, como cada Navidad, a la Plaza Mayor, donde unos 150 vehículos antiguos se han dado cita para gusto de los salmantinos.

La tradición del Guardia Urbano, el encargado de controlar el tráfico en la ciudad antes de que se instalaran los semáforos, allá por los años 60, se perdió irrevocablemente ante estos sustitutos mecánicos hasta que, hace 16 años, el Automóvil Club de Salamanca decidió que no se podía olvidar, aunque fuera por un día. 

 

Así, como cada domingo antes del día Navidad, unos ciento cincuenta vehículos antiguos se han dado cita en la Plaza Mayor, donde los salmantinos han podido admirar estos coches, furgones, autobuses o motos de otra época perfectamente conservados.

 

Es también tradición que los automóviles, a su entrada a la Plaza desde la calle Zamora, paren a entregar el aguinaldo a este caracterizado Guardia Urbano, que a su vez entregará lo recaudado a las Hermanitas de los Pobres, quienes aplaudían felices la generosidad de los conductores a su llegada.

 

De esta manera, la Plaza Mayor se ha vestido de otra época, y los salmantinos que no han querido perdérse este curioso evento han podido admirar marcas tan deseadas como Ferrari o Rolls Royce, u otros vehículos más nostálgicos como el Citroën 2 Caballos, el mítico 600 o el Volkswagen Escarabajo.