El Gobierno se desmarca de la tala de encinas para la mina de Retortillo

Paredero, López de Uralde y Sarrión, a la puerte de la sede de Equo. Foto: De la Peña

Responde a una pregunta parlamentaria que la tala tiene permisos de la Junta al haberse concedido la declaración de impacto ambiental.

Hace muchos meses que la plataforma Stop Uranio denunció la tala indiscriminada de encinas para el proyecto de la mina de uranio de Retortillo. El arranque se hacía como trabajo previo al desarrollo de la nueva explotación de la empresa Berkeley y desde el primero momento tuvo una contestación social importante por las dudas sobre si tenía o no permisos para hacer esta tala. En marzo pasado, el diputado de Unidos Podemos, el conocido activista medioambiental Juantxo López Uralde, anunciaba en Salamanca que preguntaría en el Congreso por el asunto, y la respuesta llega ahora.

 

En el boletín de las Cortes, el Gobierno ha publicado una respuesta con la que el Ejecutivo se desmarca de la decisión a pesar de que, en cierto modo, ya se había pronunciado. Hace tiempo que el ministro de Energía confirmó que la tala se estaba produciendo porque tenía permisos, ya que se entendía que al tener aprobada la declaración de impacto ambiental para todo el proyecto, la tala estaba amparada bajo esta declaración.

 

Esta es la línea que ha elegido para su contestación parlamentaria. "La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León (JCyL) dictó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable sobre el Proyecto de explotación en la concesión de explotación para recursos de la Sección D), minerales de uranio, denominada Retortillo-Santidad", empieza el texto, citando el argumento repetido en varias ocasiones, que es que la declaración ambiental favorable permite hacer esta tala.

 

Además, añade que "la competencia para emitir dicha DIA correspondió al órgano medioambiental de la Junta de Castilla y León, por haber considerado que la actividad a cuya finalidad principal se orienta el proyecto es la explotación del mineral, siendo la Planta de fabricación de concentrado de uranio una instalación complementaria para el tratamiento del mineral extraído del yacimiento de uranio".

 

Esta contestación no deja otra opción a los colectivos que se oponen a la mina que seguir protestando sabiendo que las autoridades consideran válido el permiso para talar encinas. En su día, López Uralde anunció que no les quedaba otra "que encadenarnos a las encinas" y no dudó en calificar como "atentado ambiental brutal que está pasando casi desapercibido" esta tala.