El Gobierno quiere evitar el 'dumping' fiscal con el impuesto de sucesiones que Castilla y León quiere bajar

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, durante una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, en el Palacio de la Moncloa, en Madrid (España) a 7 de abril de 2020.

La ministra Montero asegura que el Gobierno quiere "armonizar" este impuesto que muchas comunidades han eliminado para hacer competencia fiscal.

La ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha anunciado que el Ejecutivo quiere que las comunidades armonicen el impuesto de sucesiones y donaciones, que la Junta de Castilla y León quiere rebajar, para evitar la competencia y el 'dumping fiscal' que se ha producido al rebajarlo algunas hasta el punto de eliminarlo, lo que ha obligado a otras a hacer lo mismo. Es exactamente lo que ha sucedido con Castilla y León, que tiene en marcha la rebaja de este impuesto porque todo su entorno lo ha rebajado, especialmente Madrid.

 

La Junta tiene previsto rebajar ese impuesto, pero ha decidido replantearse la situación tras la irrupción de la crisis por el coronavirus. El plan inicial es bonificarlo al 99% para dejarlo sin efecto y evitar la competencia fiscal: en Castilla y León una herencia puede costar 80.000 euros cuando por la misma cuantía en Madrid se pagarían 1.500 euros.

 

"Sobre sucesiones y donaciones, el Gobierno no tiene competencia normativa, está transferido y lo que siempre hemos abogado es porque se armonice por razones obvias, porque algunas comunidades han llevado a cabo sus competencia con un "dumping" a la baja de manera que han obligado a otras comunidades a bajarlo y que quede deslegitimado o quede sin efecto", ha explicado la ministra portavoz.

 

"Lo que abogamos es por que se haga una armonización y que no haya territorios que por sus características puedan llevarnos a un 'dumping' fiscal", ha dicho la ministra Montero.