El Gobierno da el visto bueno para la declaración como BIC con categoría de monumento al Puente Enrique Estevan

(Foto: Chema Díez)

La construcción se encuadra dentro de la arquitectura del hierro y relacionada tipológicamente con la variante de los puentes de grandes arcos biarticulados, sigue los modelos de Eiffel, Seyrig y Koechlin.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha ratificado su compromiso con el nombramiento de Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento al Puente Enrique Estevan de Salamanca.

 

Así lo ha hecho público, toda vez que indica que se incoa este procedimiento bajo el siguiente parámetro: "Si durante la tramitación del procedimiento se demostrara que el bien no reúne de forma singular y relevante las características del artículo 1.2 de la Ley 12/2002, de 11 de julio, pero mereciera una especial consideración por su notable valor cultural y, por tanto, susceptible de ser incluido en el Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural de Castilla y León, se continuará el expediente siguiendo los trámites previstos para su inclusión en dicho Inventario, conservando los trámites realizados", publica el BOE.

 

El puente Enrique Estevan se encuentra situado al sur del centro urbano de Salamanca, en la entrada conocida históricamente como «Puerta de San Pablo», salvando el río Tormes. Fue proyectado en 1898 por el Ingeniero D. Saturnino Zufiaurre y Goicoechea y construido entre los años 1902 y 1913. Tiene su origen en el proyecto fallido de reforma y ampliación del puente romano, único existente hasta ese momento y toma su nombre del concejal que impulsó su construcción.

 

Encuadrado dentro de la llamada arquitectura del hierro y relacionado tipológicamente con la variante de los puentes de grandes arcos biarticulados, sigue los modelos de Eiffel, Seyrig y Koechlin.

 

El puente Enrique Estevan es un magnífico representante de la tecnología histórica de las arquitecturas de hierro de comienzos del siglo XX en la ciudad de Salamanca y uno de los más singulares y relevantes ejemplos de este tipo de puentes en España.

 

"Este puente constituye una obra genuina representativa de un momento histórico concreto, testimonio de los materiales y métodos constructivos de la época industrial, en la que confluyen valores históricos y tecnológicos –por su carácter pionero y la solución proyectada–, valores estéticos –por su estructura y decoración que armoniza a la perfección con el paisaje en que se inscribe–, por su estado de conservación y por su autenticidad e integridad, tanto en su concepción como en su funcionamiento. Asimismo destaca su alto valor social, manteniendo su función desde su construcción hasta la actualidad, integrándose como parte del patrimonio cultural salmantino en el perfil histórico de la ciudad, como hito reconocible y elemento caracterizador de su imagen urbana", destaca el BOE.

 

Así, "atendiendo a la ubicación del puente y a su perfecta integración en el territorio como hito visual y caracterizador de la imagen urbana de la ciudad de Salamanca, se delimita un ámbito espacial de protección conformado mayoritariamente por el espacio libre del río y su ribera fluvial –integrado en el corredor verde del Tormes a su paso por el municipio–, así como parte del suelo urbano del conjunto declarado y un espacio exterior inmediato que ha sido incluido en el ámbito del Plan de Gestión de la ciudad vieja de Salamanca".

 

El área de protección descrita se justifica en razón de "posibilitar la correcta percepción del bien y la protección de las visuales de la ciudad histórica desde su flanco meridional, que caracterizan la imagen urbana de la ciudad de Salamanca".