El final feliz de la historia de un pequeño pueblo burgalés con su iglesia gótica
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El final feliz de la historia de un pequeño pueblo burgalés con su iglesia gótica

Iglesia de Fuenteodra.

Los vecinos de Fuenteodra (Burgos) logran en pocos días los 30.000 euros necesarios para evitar la ruina de su iglesia tras iniciar una campaña de micromecenazgo.

Los siete vecinos de la localidad burgalesa de Fuenteodra han logrado los 30.000 euros necesarios para evitar la ruina de su iglesia, a través de una campaña de micromecenazgo puesta en marcha hace unas semanas de forma online. Un final feliz de una historia que salió a la luz hace unos días cuando la asociación que edita la Lista Roja del patrimonio se hizo eco. La iniciativa, respaldada por Hispania Nostra, ha recaudado los 30.437 euros necesarios para comenzar la restauración del templo, una edificación del siglo XVI, según han señalado los responsables del proyecto mediante un comunicado recogido por Europa Press.

 

Hace apenas una semana, Hispania Nostra hacía un llamamiento para poder alcanzar esta cifra, después de haberse recaudado inicialmente algo más de 10.000 euros para evitar el colapso de la iglesia. Ese llamamiento obtuvo su resultado, lo que ha permitido recaudar los casi 20.000 euros restantes gracias a 420 donaciones de particulares, la mayoría nacionales, si bien también han existido algunas aportaciones desde el extranjero.

 

El dinero obtenido permitirá avanzar en la restauración de la iglesia, dedicada a San Lorenzo Mártir, a partir del proyecto de rehabilitación diseñado por los arquitectos Florentino Díez e Ignacio Vela. Los trabajos, con una duración de un mes, consistirán inicialmente en la retirada del entramado de la cubierta y su cobertura, la disposición de un nuevo entramado y cubierta y la colocación de albardillas y redes antiaves en la torre.

 

Una joya en peligro

Construida en el siglo XVI sobre un promontorio que corona Fuenteodra, fue testigo de la última misa que se celebró en su interior hace ya 15 años. Después, la combinación de la escasez de vocaciones sacerdotales y los pocos habitantes del municipio, condenaron al templo gótico al olvido"Con el tiempo comenzaron a aparecer las primeras grietas y humedades Después llegaron algunos desprendimientos, y la preocupación de los siete habitantes de Fuenteodra creció al comprobar cómo la iglesia donde habían sido bautizados, donde habían hecho su Primera Comunión, donde se habían casado y habían velado a sus muertos, poco a poco se venía abajo", explica la asociación Hispania Nostra en un comunicado.

 

La Iglesia de San Lorenzo Mártir de Fuenteodra es un templo muy singular de estilo gótico flamígero (siglo XVI) caracterizado por unos elementos arquitectónicos y decorativos que le hacen único, representando, sin duda alguna, el patrimonio más importante de la zona. Consta de una sola nave muy estilizada en altura, con dos tramos de bóvedas estrelladas y nervaturas de piedra. Su ábside es poligonal con potentes contrafuertes. Tiene una portada renacentista tapiada con arco rebajado, con columnas y hornacina con santo, situada en la cara oeste de la torre. Y otra, la actual en el sur, tiene arco de medio punto moldurado.

 

La torre es cuadrada, almenada (con aspecto inconfundible de torre de carácter defensivo) con óculo a medio hastial sobre la puerta tapiada, con cinco huecos, en los cuales se encuentran dos campanas y dos campanillos, estando uno vacío. Consta de tres pisos: el inferior, donde está el baptisterio, el intermedio que corresponde al coro y rematado como el inferior por una bóveda renacentista y finalmente el último que es el campanario.

 

La altura de la torre supera los veinte metros. Lamentablemente la iglesia se halla en un estado de abandono total desde hace décadas, encontrándose hoy en día en grave riesgo de derrumbe y ruina irreversible, por lo que se cerró al culto hace más de quince años.

 

En la Lista Roja de patrimonio en riesgo

Está incluida en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, como patrimonio en riesgo de desaparición desde enero de 2020. Su ruina, inminente de no actuar de inmediato, supone un serio riesgo sobre las viviendas aledañas y asestaría un golpe moral muy duro sobre la memoria y el sentir de un pueblo y sus habitantes. Para frenar el deterioro, con el asesoramiento de prestigiosos arquitectos especializados en restauración de patrimonio eclesiástico, la Asociación Cultural Manapites ha propuesto materializar un Plan Director articulado en fases, dada la envergadura del proyecto y las dificultades de financiación. Su objetivo ahora es abordar una primera fase para salvar la torre del campanario.

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