El fin de 'roaming' en la UE, pero con límites

Imagen de la campaña 'Zero Roaming' de RIET, OCU y consumidores de Portugal y Europa.

El 'roaming' – o itinerancia de datos y llamadas – nos afecta básicamente cuando nos vamos de viaje a otro país y queremos utilizar el teléfono en el extranjero. Este servicio que ofrecen las operadoras de telefonía es lo que nos permite seguir teniendo cobertura y que podamos seguir utilizando nuestra línea de teléfono (siempre y cuando la compañía tenga redes móviles a las que conectarse en dicho territorio), pero este servicio nos cuesta a los usuarios un gasto extra.
 

Nuestra factura de teléfono móvil engordará inevitablemente dependiendo de las llamadas que hagamos/recibamos, del acceso a Internet y del tiempo que estemos fuera, por eso es muy importante informarnos sobre la itinerancia de datos y llamadas antes de viajar. Dependiendo de la operadora que tengamos contratada, las llamadas fuera de la UE oscilan entre casi los 3 euros al minuto y 1,15 céntimos aproximadamente; las llamadas dentro del territorio europeo pueden llegar hasta los 5 céntimos el minuto respecto al precio que te costaría la llamada en tu país con tu tarifa habitual.

 

FIN DE 'ROAMING' PERO CON LÍMITES

 

La Unión Europea ha decidido poner fin a este sobrecoste entre Estados miembros en junio de 2017, pero con ciertos límites para evitar alteraciones en el mercado. Recientemente, Bruselas presentó una propuesta para evitar los "abusos" de los usuarios sobre los servicios de las operadoras móviles, concretamente propuso limitar el 'roaming' gratuito a un máximo de 90 días al año dentro de la Unión Europea. Al cabo de esos 90 días las compañías podían imponer un recargo por itinerancia. 

 

Además, los clientes no podrían disfrutar más de 30 días seguidos

 

No obstante, debido a las críticas recibidas y a la polémica surgida a razón de la iniciativa finalmente la Comisión Europea decidió retirar la propuesta. Según informaron fuentes comunitarias, ya están trabajando en una "nueva versión".

 

Bruselas apostó por establecer un límite de 90 días basándose en la estimación de que cada europeo viaja una media de doce días al año a otros países de la UE, por lo que considera que el período cubría sobradamente las necesidades de los usuarios.

 

Lo que la Comisión Europea quiere dejar claro es que deben definirse medidas para evitar que el servicio de 'roaming' gratuito sea utilizado por otras razones que la de viajar ocasionalmente a otros Estados miembros, que el nuevo reglamento define como el “uso justo”. Sin límites, una persona podría vivir en un Estado y seguir utilizando indefinidamente la tarifa de su país de origen o podría comprar una tarjeta SIM en un país donde fuese más barato.

 

EL 'ROAMING' EN DIFERENTES PAÍSES

 

No es lo mismo usar el 'roaming' en la Unión Europea que en EEUU o Canadá, por ejemplo. Cada país tiene sus normas económicas. Además, hay compañías que cuentan con sus propias redes, como puede ser Vodafone en Reino Unido, pero otras llegan a tener acuerdos en el país de destino para poder ofrecer el servicio.

 

Para saber si tu compañía opera con 'roaming' en el país al que vas a viajar debes dirigirte a atención al cliente para que te expliquen todo lo relacionado con este tema (desde el tema de la cobertura hasta los precios que se vas a tener que pagar).

 

Muchas veces, en el extranjero es más útil tener Internet a mano que llamar por teléfono, ya que el GPS y los mapas pueden salvarte de más de un problema, y si puedes acceder a redes WiFi, por supuesto, mejor que mejor. El precio por cada conexión de datos puede llegar a ser desorbitado. Lo ideal en este caso es que contrates algún tipo de bono a precio fijo con tu compañía para tener los datos que quieras y que no haya disgustos.

 

Debes tener claro también que la itinerancia no es lo mismo que realizar llamadas internacionales. Una llamada internacional es llamar, por ejemplo, con un número español a un número de Inglaterra (de número nacional a internacional); en cambio el 'roaming' es estar en el extranjero y llamar a un número de tu propio país.