El eterno Miguel Ríos no falla y brinda una lección de esencias de rock a sus incondicionales
Tribuna mini Saltar publicidad
Asanz 600x800 file
Cyl dots mini

El eterno Miguel Ríos no falla y brinda una lección de esencias de rock a sus incondicionales

Miguel Ríos, en concierto en Salamanca. Foto: A. Santana
Ver album

El veterano artista se entrega a 600 fieles en el campo de Puente Ladrillo con su espíritu de siempre.

Miguel Ríos no tiene nada que demostrar en la música. Santo y seña del rock en España y en español, ha regresado a los escenarios en esta época aciaga tras más de una década fuera de la acción... y 50 años en la música. Lo hizo en plena pandemia tras anunciar su retirada en 2009 y en su regreso no se ha limitado a cumplir con el expediente: lo ha hecho con temas nuevos y con una interesante propuesta, la del The Black Betty Trio, con la que ha llegado a Salamanca. Valga esto no como justificación ni como descargo, sino como contexto para digerir 'la cifra': las 600 entradas que ha vendido, dato oficial que concuerda con el aspecto del campo de Puente Ladrillo.

 

Siendo ásperos, la entrada es floja, una cuarta parte del ya reducido aforo del lugar que acoge este año los conciertos de Ferias y Fiestas, y que Izal llenó este martes. En su descargo, noche fría, fútbol en la tele, jueves laborable y auditorio lejos del centro. Y una situación que lo tiene todo patas arriba hasta que acabe de una vez esta pesadilla. Queda en el aire una apuesta: ¿quién dice que en la Plaza Mayor no habría barrido?

 

Pero este año la plaza no está (no lo duden, 'Mike' Ríos se hubiera ajustado como un guante) y aunque 600 incondicionales pueden parecer muy pocos en este tiempo de 'likes' y plataformas en las que las 'interacciones' se miden por millones, allí estaban, en una noche bastante desapacible. Y el 'padre' del rock español les trató como si fueran 6.000, algo que no tiene precio.

 

La profesionalidad es algo totalmente extendido entre los artistas españoles y ya nadie se permite espantadas, pero el granadino fue esta noche un poco más allá con sus incondicionales, los "mecenas" como les llamó, con los que bromeó incluso sobre la decisión de venir al concierto jugando la selección española de fútbol a la misma hora. En ese momento quedó claro que ninguno se iba a arrepentir con la elección de la noche.

 

Ríos ha sido siempre, musicalmente, un artista poliédrico dentro del rock y su propuesta actual también lo es. El formato con The Black Betty Trio es una especie de cámara-rock, con piano y cuerdas, más intimista, pero con el agradable sabor añejo del folk y el country. Apoyado a veces, que no siempre, en una silla alta, Ríos recibió a su público con el 'Bienvenidos' y fue desgranando temas nuevos y viejos, acompañados de su inconfundible estilo y maneras.

 

A los asistentes hoy, hijos y nietos del rock and roll, no les costó menos que a los de Izal cumplir con la norma y no levantarse. A cambio, una velada con una leyenda cantando para unos pocos tras una vida llenando estadios. Una leción de este imprescindible de la música nacional.