El estafador de Alba cae en Barajas mientras esperaba a otra víctima

Un mes huido. El propietario del concesionario de coches fue detenido en la T1, donde estaba citado con un posible comprador. Traslado. Ya se encuentra en Salamanca para comparecer ante el Juzgado
E. S. C.

Tras permanecer cerca de un mes en paradero desconocido, las andanzas delictivas del presunto estafador de Alba han tocado a su fin. A. B. B., sospechoso de haber ganado casi dos millones de euros a costa de unos 150 afectados por un negocio fraudulento de compraventa de coches, fue detenido en la mañana de ayer en el aeropuerto de Barajas por agentes del Grupo Especializado en Delincuencia Organizada contra el Patrimonio de la Guardia Civil.

Según informó la Benemérita, el propietario del taller, de 36 años, fue apresado en la terminal 1 cuando estaba esperando al posible comprador de un turismo procedente de la provincia de Girona. Posteriormente fue trasladado a Salamanca, donde permanecía ayer en las dependencias de la Guardia Civil a la espera de pasar a disposición del Juzgado de Guardia, que deberá decidir si ingresa en prisión provisional o queda en libertad con cargos, aunque otras fuentes apuntan a que comparecería ante el Juzgado de Instrucción nº 1 de Salamanca, que está dirigiendo la investigación.

Hasta que la operación policial dio sus frutos, el ahora detenido permaneció alojado en hoteles de la provincia de Cádiz y posteriormente en Madrid, donde podría haber estado oculto en los últimos días, según exponen fuentes del Instituto Armado. Tras su captura, A. B. B. deberá responder por las más de un centenar de denuncias por estafa, que afectan, principalmente, a personas de la provincia de Salamanca, así como de Ávila y Navarra.

Modus operandi
Las estafas podrían entrar en concurso con otros tipos delictivos conexos, puntualiza la Benemérita. En este sentido, recuerda que el modus operandi del ya detenido comprendía diversas modalidades. En algunos casos, vendía turismos que los propietarios habían llevado a su taller para que los reparase.

En otras ocasiones, solicitaba créditos a nombre del titular al que vendía el vehículo y en dichos préstamos la cantidad de dinero que pedía era superior a la que el comprador tenía conocimiento.

También tramitaba créditos sin que el titular tuviera conocimiento de dicha solicitud, aprovechando la documentación personal de la que disponía gracias a su negocio.

En cualquier caso, la Guardia Civil señala que los hechos delictivos se producían abusando de la confianza de los perjudicados y de las atribuciones que tenía como gestor de créditos financieros.

La investigación de los hechos delictivos “presumiblemente será larga y laboriosa”, asegura la Guardia Civil. Según fuentes jurídicas, la Justicia podría tardar cerca de un año en esclarecer los hechos, una labor en la que la declaración del ya detenido se unirá a las pruebas periciales necesarias.