El empresariado de Castilla y León celebra su fiesta anual en Ávila

Foto de familia de los premiados. Fotos: Javier Ruiz-Ayúcar
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La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) pide reducir la presión fiscal en Castilla y León para evitar la fuga de empresas a otras comunidades.

La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León ha entregado este jueves en el Centro de Exposiciones y Congresos 'Lienzo Norte' de la capital amurallada los Premios Cecale de Oro a los nueve empresarios más destacados de Castilla y León, galardones que, a propuesta de sus organizaciones territoriales, la confederación concede anualmente a todos aquellos empresarios de la región que son un ejemplo activo de compromiso y dedicación empresarial en el sector o actividad que desarrollan.

 

 

En esta XXIV edición, los premiados ha sido Armando Hidalgo Gasch (Avilcar), por la Confederación Abulense de Empresarios (Confae); Valentín Sagredo Villanueva (Grupo Sagredo), por la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE); Javier Gómez García (Bar-Restaurante 'Camarote Madrid’), por la Federación Leonesa de Empresarios (FELE), y Marcelo, Fernando y Mariano Paramio Antolín y Juan Antonio Tazo Paramio (Hermanos Paramio- Quesos Campos Góticos), por la Confederación de Organizaciones Empresariales Palentinas (CPOE).

 

 

A la lista de galardonados se han sumado Fabián Martín Tapia (Pan de Ángel), por la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos (CONFAES); José Muñoz Llorente (Grupo Copese), por la Federación Segoviana de Empresarios (FES); Hermanos Mateo Lorenzo (Mateogrupo), por la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES);  Ángel y José Luis Jambrina (Cárnicas Poniente), por la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE), y José Antonio Rodríguez Revilla (Quesos Revilla), por la Confederación de Organizaciones Zamoranas de Empresas (CEOE-CEPYME Zamora).

 

 

El presidente de Cecale, Santiago Aparicio, ha señalado que ser empresario en Castilla y León tiene "un mérito bárbaro", ya que para Aparicio se trata de una comunidad "muy dispersa, envejecida, con poca densidad de población y en la que las infraestructuras no ayudan para establecer nuevos negocios", debido a que "tenemos un presión fiscal muy grande y con inspecciones muy grandes", lo que a su juicio está produciendo que durante el pasado año alrededor de 250 empresas cambiasen su domicilio fiscal a comunidades limítrofes, en especial la madrileña, donde los impuestos son "más bajos".

 

  

 

Por otro lado, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha recalcado que esta presión fiscal "puede generar desequilibrios" pero ha asegurado que la Junta de Castilla y León tiene instrumentos positivos que favorece el establecimiento de empresas en la comunidad, como son el apoyo en la financiación y las ayudas por parte de la administración regional. 

 

Junto a los galardonados, hasta Ávila acudieron también otros empresarios relevantes de Castilla y León entre los que se encontraba el presidente del Grupo Tribuna, Juan Antonio Martín Mesonero.