El ejemplo de Martínez Maíllo no cunde en el PP salmantino

Fernández Mañueco y Javier Iglesias, frente a Martínez Maíllo. Fotos: EP

El presidente provincial Javier Iglesias y el alcalde Alfonso Fernández Mañueco, dispuestos a mantener sus múltiples cargos pese al nuevo criterio del partido de no acumular puestos en las mismas personas. El nuevo coordinador nacional se ha aplicado a rajatabla: ha dejado la Diputación, la alcaldía de un pueblo y ha cedido responsabilidades de partido en Zamora.

El de la acumulación de cargos fue casi el único debate de orden interno que el PP ha decidido asumir tras su último congreso. Una moción para que nadie pudiera ser al tiempo cargo orgánico e institucional estuvo a punto de tambalear los cimientos sobre los que muchos 'primeros espada' del partido acumulan puestos uno detrás de otro. Al final, se logró neutralizar no sin polémica, pero ha dejado huella. Sin embargo, siempre hay quien hace caso omiso y no está dispuesto a aplicarse el cuento por muchos ejemplos próximos que tenga. Es lo que le pasa a los dos máximos mandatarios del PP en Salamanca, Javier Iglesias y Alfonso Fernández Mañueco.

 

Ambos parecen dispuestos a seguir acumulando puestos a pesar de que la nueva doctrina del PP apunta en la dirección contraria. De hecho, una de las propuestas oficiales en esta materia fue la de limitar cada vez más la compatibilidad de cargos para tender a la máxima de 'una persona, un cargo'. La iniciativa estaba recogida en la nueva redacción de los estatutos del PP, una ponencia dirigida y defendida por el hoy flamante coordinador nacional, Fernando Martínez Maíllo. Una vez aprobada, el político zamorano ha sido el primero en asumir la nueva situación.

 

Tras anunciar Rajoy su nombramiento como nuevo número tres del partido a nivel nacional, Martínez Maíllo reconoció que tenía que pensar sobre sus diversas responsabilidades. Entonces era diputado, vicesecretario del partido y alcalde de la localidad zamorana de Casaseca de las Chanas, de donde es originaria su familia. Hace unos días se supo que dejaba este cargo, que ya tenía delegado casi en su totalidad, por no poder atenderlo. Pero antes, a mediados de 2015, cuando Rajoy le escogió como uno de sus nuevos vicesecretarios, ya renunció a la presidencia de la Diputación de Zamora y delegó funciones como presidente del PP en Zamora, donde nombró una coordinadora, Mayte Martín Pozo, para llevar el día a día.

 

Martínez Maíllo se ha aplicado el cuento y ha abandonado cargos porque es literalmente imposible atender las necesidades de una pequeña localidad, del partido en Zamora y acudir al Congreso y, a la vez, llevar las riendas del PP a diario. Sin embargo, para Iglesias y Fernández Mañueco sí parece posible multiplicarse. El presidente de la Diputación es también senador, concejal en Beleña y presidente del PP en Salamanca; los estatutos de su partido consagran la incompatibilidad de esos cargos, aunque contemplan excepciones. Y lo mismo ocurre con Fernández Mañueco, alcalde de Salamanca, procurador en Cortes, secretario general del PP en Castilla y León y presidente del comité de garantías del partido.