El edificio de Lasalle que el Ayuntamiento quiere comprar no tiene licencia de obra ni de ocupación

El edificio conocido como 'Casa del campo' que ha va a adquirir el Ayuntamiento de Salamanca.

Un informe municipal desvela que el edificio que ha elegido el equipo de Gobierno carece de inscripción registral de obra nueva ni licencia de primera ocupación, pero la operación sigue adelante.

La decisión del Ayuntamiento de Salamanca de comprar un edificio de la avenida de Lasalle para convertirlo en un futuro centro municipal tiene cada vez más sombras. El 'negocio', pagar 800.000 euros por un edificio de oficinas y la nave adosada, no sólo está protagonizado por unas extrañas prisas, sino que se pretende hacer por encima de todo. Da igual si supone echar a empresas que tienen allí su sede y poner en riesgo puestos de trabajo.

 

Sin embargo, lo que da una idea del importante interés del equipo de Gobierno por hacer esta operación es que se pretende hacer a pesar de que el edificio en cuestión carece de las licencias necesarias para ser totalmente legal. De hecho, la compra se quiere hacer a pesar de que el Ayuntamiento es perfectamente consciente de que el edificio está en situación irregular.

 

Según un informe del Patronato Municipal de Vivienda al que TRIBUNA ha tenido acceso, el edificio carece de inscripción registral de obra nueva ni licencia de primera ocupación. Estas carencias condicionan la operación porque la propiedad del edificio, construido en 1993, tendría que resolver la falta de esta documentación, porque en estas condiciones el edificio no es 100% legal, y eso es algo en lo que el consistorio tiene mucho que decir.

 

El problema es de origen porque, según el informe, el edificio carece de inscripción registral de obra nueva, acto en el que se declara la construcción. Y también carece de licencia de primera ocupación, que debe otorgar el Ayuntamiento y que sirve para certificar que lo proyectado en la construcción es lo que se ha ejecutado. En este caso, hay diferencias entre el proyecto presentado (de 1991) y lo que se ha hecho: no se ha construido parte de la nave y la distribución del edificio de oficinas es diferente.

 

Sin licencia de primera ocupación no se puede formalizar escritura, y de hecho es habitual que una compraventa sin este documento se declare nula. Sorprende que el edificio haya podido estar en funcionamiento y con inquilinos en sus espacios sin esta licencia. Según el informe citado, si la propiedad no asume la tramitación de poner en regla el edificio, se detraerá del precio final: el coste calculado supera los 16.000 euros sólo por estos trámites.

 

 

Una operación conflictiva

 

Como adelantó TRIBUNA a finales de septiembre, el Ayuntamiento de Salamanca quiere adquirir un edificio de oficinas y nave industrial de la avenida de Lasalle por el que se pagarán más de 844.000 euros de las arcas municipales tras llegar a un acuerdo con la propiedad. La instalación se adquiere prácticamente al precio que solicitaba el propietario y la inversión se ha justificado como parte de lo previsto en la estrategia Tormes+.

 

Sin embargo, la compra supone dejar en la calle a las empresas a las que la propiedad tiene alquiladas oficinas en el edificio. La cooperativa propietaria exige a las empresas que tienen allí sus oficinas marcharse antes del 1 de diciembre a pesar de que la venta no es todavía efectiva y tiene el problema señalado de carecer de licencias; el consistorio sí ha dispuesto ya la partida necesaria para pagar la operación antes de final de año.

 

Los inquilinos tenían una cláusula resolutoria para sus contratos de alquiler por la que tienen tres meses de plazo para desalojar a partir de la venta. Y, en todo caso, el plazo debe contar en el momento de la venta, que según las fuentes consultadas está pactada pero no cerrada. A pesar de ello, la cooperativa, todavía propietaria, les exige salir antes. Ante este abuso, uno de los inquilinos, una empresa de ingeniería con cinco puestos de trabajo, se ha negado a marcharse a pesar de los burofax que han recibido.