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Salamanca

El dominio de 'El Juli' y la maestría de Ventura ponen el broche final a la Feria Taurina de Guijuelo

Cinco orejas han logrado esta tarde el rejoneador Diego Ventura, en dos ocasiones, y el diestro El Juli, en cada uno de sus toros.

Publicado el 18.08.2018

Tarde calurosa en Guijuelo este 18 de agosto para ver el cartel estrella con Diego Ventura y Julián López 'El Juli', que cerraban la Feria Taurina de esta localidad salmantina. Se lidiaron toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez para rejones y de Vellosino para la lidia a pie. 

 

Herrado con el númer 87 de 470 kilos abrió la tarde de corrida mixta 'Bailador' que tocó en suerte al rejoneador Diego Ventura. Cornigacho, avacado, sin hechuras e inválido de los cuartos traseros. Tras un rejón de castigo lo templó con la cola de 'Quillas' al que clavó al quiebro rematando con vueltas en la cara del toro. Galopando a mano izquierda y con la cara y los pitones a milímetros del pecho de bronce clavó tres pares arriba más tres cortas en un palmo de terreno. Rejonazo y descabello, ovación.

 

Con el segundo de su lote, negro, gacho y enmorrillado, alto de agujas al que enceló el de la Puebla de Río montando al lusoárabe 'Guadalquivir' tras un rejón de castigo, formó un lío con uno de sus caballos estrella 'Nazarí', por su forma de templar de costado y quebrar de forma muy limpia y segura. Con 'Fino' demostró la pureza de los quiebros, de frente a favor de querencia y aguantando hasta el último momento. Tras clavar tres cortas y una rosa, oreja. 

 

Diego Ventura haciendo una elevada (Fotos: T. Navarro)

 

El quinto de la tarde y último de Ventura de nombre 'Botinero', herrado con el número 60 de 480 kilos, fue un animal manso que no hacía caso a los caballos. Por ello, Ventura tuvo que tirar de recursos para ejecutar unas espectaculares elevadas de mucha duración para seguido clavar al sesgo y remató a lomos de 'Dólar' clavando un par a dos manos encabezada con la dificultad que esto conlleva. Dos pinchazos, rejó entero, oreja. 

 

El primero de 'El Juli', de nombre 'Glotón' del Vellosino, de 501 kilos, herrado con el número 291 en el costillar, bajo de manos, en el tipo de la casa, metió la cara en los lances que el madrileño le ofreció a la verónica. Empujó el animal en varas, buen quite por chicuelinas y gaoneras (muy despacio). Brindó al público y con cuatro muletazos probó las embestidas y sin más demora se puso a torear a un toro que necesitaba administración de alturas y distancias, al que Julián entiendó a la perfección para llegar a jugar con él metido entre los pitones, cambiándose la muleta de mano por la espalda. Pinchazo, descabello, oreja.

 

El Juli toreando a la verónica en Guijuelo 

 

'Barbudo', bajito, playero, cornalón y engatillado, más serio que sus hermanos embistió arrastrando el hocico ante el capote del matador. Toro que demostró calidad desde su salida, apretó en el petó, galopó en banderillas arrancádose pronto y franco, pero escaso de fuerza. Faena de menos a más en la que 'El Juli' administró el fondo del animal para empezar a media altura una faena de mucho conocimiento para terminar apretando y bajándole la mano por ambos pitones. Exprimiendo a este gran toro que se vino arriba haciendo una labor digna de maestros. Pinchazo, estocada, oreja.

 

Cerró la tarde 'Alcaraban', fino de cabos y anovillado al que toreó a la verónica con el compás abierto que deslució al caer el toro enterrando los pitones en el albero. Bonito quite por lopecinas rematado con dos medias verónicas. Tirando de recursos y sabiduría para cuidar y pulir hasta enseñar a embestir a un astado decalidad y sin fondo pero que fue a más, lo cuajó por el pitón izquierdo, toreando muy despacio y arrastrando la muleta por la arena. Gran lección de conocimientos al alcance de pocos toreros. Metido entre los pitones redondeó la faena y tras un pinchazo, estoconazo que rodó sin puntilla. Oreja.

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