El detalle que va a cambiar un edificio abrazado por dos de los mayores monumentos de Salamanca
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El detalle que va a cambiar un edificio abrazado por dos de los mayores monumentos de Salamanca

El edificio adosado en la plaza Poeta Iglesias al ábside de San Martín cambiará parte de su fachada en su esperada rehabilitación, que dejará más espacio al templo románico.

Hace años que uno de los edificios en situación más singular del centro histórico de Salamanca espera una rehabilitación para la que ha llegado el momento. Se trata de la construcción del número 22 de la plaza Poeta Iglesias, que tiene una característica particular que pocos pueden exhibir: está abrazado a dos de los mayores monumentos de Salamanca.

 

Se trata, como se puede ver en las imágenes, de un pequeño edificio que por un lado toca con la Plaza Mayor y por otro también está 'unido' a la iglesia de San Martín. Se trata del emblema de la ciudad, la plaza por la que Salamanca es conocida en todo el mundo, y de la que es una de sus iglesias más notables, segundo templo más importante de la ciudad tras la Catedral. 

 

La rehabilitación de este número 22 de Poeta Iglesias lleva tiempo sobre la mesa porque la cuestión no es sencilla. De hecho, el propio edificio está incluido en el catálogo de edificios de interés como ejemplo de arquitectura doméstica y tocarlo tiene su complicación. A pesar de ello, se considera que ofrece visuales inadecuadas y hay un elemento concreto que se ha pedido retirar: el cuerpo que se eleva sobre su cornisa con tres ventanas.

 

Pues bien, por fin existe un proyecto para eliminar ese elemento y dar un poco más de 'aire' a la iglesia de San Martín. El diseño final es el que mostramos en este reportaje. Como se ve, se ha optado por reformar su cubierta eliminando ese cuerpo adicional y rematado con una cornisa. Se han ofrecido tres propuestas y esta ha sido la elegida.

 

De este modo, se libera ligeramente de 'presión' al templo románico, que vive encerrado por construcciones que están protegidas y que van a seguir adosadas a la construcción salvo que, como ya ocurrió en el Corrillo, algún derrumbe deje a la vista sus muros. Con la nueva cornisa se mejoran las vistas a este extremo del histórico templo.