El convento de las Úrsulas de Salamanca se convertirá en hotel tres años después de cerrar por falta de vocaciones
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El convento de las Úrsulas de Salamanca se convertirá en hotel tres años después de cerrar por falta de vocaciones

El convento de las Úrsulas en el centro de Salamanca se somete a una rehabilitación con vistas a su futuro uso como hotel para evitar su ruina tras quedar vacío hace tres años por el cierre de la congregación.

El convento de las Úrsulas de Salamanca se convertirá en hotel para evitar su ruina tres años después de que la congregación lo dejara vacío después de cinco siglos ligada a la ciudad. Sus propietarios han puesto en marcha una rehabilitación para mejorar sus condiciones, pero también han solicitado un cambio de uso que está en trámite.

 

El servicio territorial de Cultura y Turismo ha sido el encargado de solicitar licencia de obra mayor pa la rehabilitación y refuerzo de estructuras convento de la Anunciación, más conocido como de las Úrsulas, para reparar los daños que sufre la edificación. En concreto, se actuará sobre las cubiertas, en una grieta vertical en un contrafuerte, en la cubierta, las cresterías y el forjado del torreón y en derrumbes que sufre la estructura.

 

Las obras serían un primer paso para destinar el edifico a uso turístico, en concreto, para convertirlo en un hotel. De hecho, según la documentación del proyecto de refuerzo estructural, consta abierto un expediente para el cambio de calificación urbanística del edificio, proponiéndose el paso de sistema local de equipamiento privado (religioso) a zona terciaria hotelera, justificando el cambio por la "necesidad de encontrar una alternativa de uso que haga viable su conservación como bien patrimonial" debido al "cese de la actividad conventual y el cierre del inmueble" como residencia de la congregación.

 

En efecto, hace tres años, en abril de 2018, las Úrsulas cerraban el convento en el que habían estado desde hace cinco siglos en Salamanca por la falta de vocaciones, y que el edificio, que es BIC, quedaría vacío. El convento se acabó de construir en el siglo XVI y había sido el hogar de las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco, más conocidas como las Úrsulas.

 

Tras el cierre, el edificio quedó vacío, aunque a mediados de 2020 la Fundación Las Edades del Hombre llegó a un acuerdo con la congregación para reabrir su espacio como museo de pintura. Eso supuso la reapertura la capilla, como centro de exposiciones, y el coro para visitas turísticas.

 

El edificio es uno de los más notables en un enclave histórico sin parangón en Salamanca. A un paso del palacio de Monterrey, este ejemplo de gótico tardío está muy bien conservado y destaca en esta zona de la ciudad. El complejo conventual está protegido como BIC y tiene ficha en el catálogo de edificios destacados de Salamanca, y destaca entre todos sus elementos el esbelto ábside poligonal.

 

No es el único ejemplo de edificio notable o histórico que se dedica a la hostelería. En la plaza de Monterrey se está transformando un antiguo palacio en hotel gastronómico junto al propio palacio de los duques de Alba. Y en la misma zona existe una antigua panera de estilo gótico que fue precisamente segregada del convento de las Úrsulas y que ha acogido durante décadas un conocido local de ocio nocturno a pesar de ser una construcción declarada BIC y estar protegida.