"El consumo es un problema grave del que no somos conscientes, nunca se sabe que calada te llevará a tener un brote psicótico"
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"El consumo es un problema grave del que no somos conscientes, nunca se sabe que calada te llevará a tener un brote psicótico"

Alejandra P. Fernández habla del peligro que supone consumir, del que no somos conscientes y no estamos previniendo. ¿Qué nos está pasando para que gestionemos nuestras emociones desagradables a través de cualquier tipo de droga? ¿Por qué no se está enseñando a los niños/as a gestionar sus emociones?

Alejandra P. Fernández, psicóloga salmantina

Alejandra P. Fernández, psicóloga general sanitaria y especialista en trastorno de conducta y problemas de salud mental en personas con discapacidad intelectual, advirtió el pasado año en una entrevista realizada con Tribuna de Salamanca, de aquellas consecuencias derivadas de un confinamiento como el vivido para nuestra salud mental. Así, recalcó la falta de cuidado evidente de nuestra salud mental: "Habrá un repunte muy grande en problemas de salud mental, especialmente porque a lo largo de nuestra vida no se nos ha educado en reconocer que la salud mental también puede ser una enfermedad y que por ello hay que cuidarla".

 

Meses más tarde, parece que la salud mental comienza a ser un tema que preocupa en nuestra sociedad, llegando incluso a ser centro de debate en el Congreso. Sin embargo, al mismo tiempo han salido a la palestra otros tantos como la legalización de la marihuana, ¿qué relación encontramos entre el consumo de drogas y la posibilidad de desarrollar una enfermedad mental? ¿En qué momento se considera que tengo una adicción? ¿Es suficiente la información que reciben los pre adolescentes sobre las consecuencias del posible consumo de porros? 

 

Alejandra trabaja en estos momentos en Ranquines, centro de día que garantiza la atención integral y continuada a las personas con trastorno mental que más dificultades tienen para la integración social. Además, también forma parte del equipo 'Somos Estupendas' y cuenta con su propio gabinete: 'Psicomentale'.

 

¿Cuál es su opinión sobre la posible o no legalización de la marihuana? "Uno de los temas de los que más se está hablando ahora mismo es de las propiedades terapéuticas del cannabis, es decir, la parte que no es adictiva y que favorece en procesos de cura de muchas enfermedades y dolores. Bajo mi punto de vista, se está confundiendo la parte terapéutica con la parte adictiva del cannabis que, por cierto, es la droga más usada a nivel mundial. Se está minimizando el riesgo de consumir. Se está hablando de algo bueno, de algo beneficioso, pero se olvida la parte de riesgo. Al final, si fumas cannabis diaraimente es porque te apetece y tienes un problema, no porque te venga mejor", explica. 

 

Según un estudio de publicado en Mente y Psicología, 'El abuso de sustancias mata a 11,8 millones de personas al año', de manera directa e indirectamente y recalca Fernández que es ahí "donde entran los problemas de salud mental. Es decir, no me muero de una sobredosis, sino que el consumo de cannabis puede producir trastornos psicóticos y puedo llegar a suicidarme. Un dato que a mí me sorprende mucho, es que una de cada cinco personas consumen tabaco, pero también una de cada cinco personas desarrollarán problemas de salud mental. El mismo porcentaje de personas que son adictos a una droga, desarrollarán una enfermedad de salud mental". 

 

"Hace poco estuve en un curso sobre el consumo de drogas del Colegio Oficial de Psicólogos, decían que el consumo de drogas actual y después de este periodo de pandemia, ha aumentado mogollón. Y el problema es que un porcentaje muy elevado son personas que fuman para gestionar su ansiedad o depresión, todo el control de impulsos se gestiona fumando. La mayoría de personas que van a Ranquines fuman y es un dato muy característico", cuenta la psicóloga salmantina. 

 

¿Y a qué se debe esto? "Dependen de algo para calmar su ansiedad y el tabaco es rápido y fácil. Al final, todas las drogas tienen una base neurofisiológica, afectan a nuestro sistema nervioso central, entonces ese placer y esa relajación que yo puedo encontrar sin consumir, consumiendo es más rápida", sentencia. 

 

Un tercio de los jóvenes consumen porros según una encuesta del Observatorio Nacional de las Drogas y las Adicciones. Además, la edad de comienzo de consumo es cada vez más pequeña. ¿Por qué sucede esto? ¿Hay falta de educación? "Estamos hablando de que con 12 o 13 años ya hay gente consumiendo porros. No creo que haya menos información, sino demasiada información. Tenemos la información tanto para bien como para mal al alcance de todos. Los adolescentes empiezan a generar referentes sin tener una personalidad marcada que pueden influenciarles en este sentido. Por ejemplo, ¿cuántos influencers consumen en sus cuentas? Si eso lo ve un adolescente en plena construcción de su personalidad, que está en pleno auge de autoconocimiento y creación del yo, quiere ser 'guay', quiere parecerse y por eso tiene que consumir. Sin entrar a hacer un razonamiento de si consumir está bien o mal", cuenta. 

 

Entonces...se consume a pesar de conocer las graves consecuencias. "Al final es una lotería, no se sabe si te va a tocar, te creas una falsa seguridad de que a ti no te va a pasar. Y por eso no importa y lo pruebo. En realidad, consumir porros y desarrollar una enfermedad de salud mental es como jugar a una ruleta rusa. Nunca sabes qué calada te va a desarrollar un brote psicótico. Yo he trabajado con una chica cuya primera crisis de ansiedad fue consumiendo y no ha vuelto a probarlo, porque para ella fue traumático, si al final no lo es, continuas probando y acabas generando una adicción". 

 

¿Tienes datos del número de personas con las que has trabajado cuyo problema de salud ha derivado del consumo? "Ahora mismo, soy referente en Raquines de doce personas, ocho han tenido problema con algún tipo de droga. En general, suele ser un porcentaje muy alto, seguramente sea más del 50%". 

 

Como profesional, ¿qué impresión te genera esta situación? "Es un tema que me genera mucha frustración. Lo estoy viendo y no puedo hacer nada. Qué hacemos para concienciar a este gente de lo peligroso que es el consumo. Ahora mismo, trabajamos con gente muy muy joven, con grandes problemas de adicción con tan solo 23 años (por ejemplo), con trastornos, intentos autolíticos...es muy difícil. Al final, el consumo no deja de tapar algo, en un primer momento puedes empezar a consumir por probar, pero hay un gran porcentaje de personas como forma de tapar un malestar psicológico. Es un peligro del que no somos conscientes y no estamos previniendo", advierte. 

 

Y en voz alta, en la reflexión de lo que ella misma está explicando en una entrevista que más bien acaba siendo una conversación de puro interés por la materia y un problema real de nuestra sociedad, se pregunta: "¿Qué nos está pasando para que gestionemos nuestras emociones desagradables a través de cualquier tipo de droga? ¿Dónde queda la gestión emocional? ¿Por qué no se está enseñando a los niños/as a gestionar sus emociones, que llegan a los 13 años y empiezan a consumir porque es más fácil eso que sentir tristeza? Las drogas nos dan un bienestar rápido e inmediato en un mundo en el que queremos todo para ya". 

 

A la mente de la redactora de esta entrevista, así como supongo de muchos lectores, vino la nula información aportada durante el instituto sobre el tema: "A mí tampoco, pero sin embargo era natural saber que alguien pasaba droga o que se consumía. Al final, depende de muchas cosas, pero si genéticamente estás predispuesto porque ha habido casos, si psicológicamente no estás fuerte y en plena adolescencia, etapa vital, donde nos manejan las emociones, y el consumo me genera bienestar a corto plazo...no voy más allá. Estamos hablando de posible insomnio, irritabilidad, ansiedad, depresión, trastornos psicóticos...A veces nos creemos que el control está fuera de nosotros, pero el gestión de nuestras emociones está dentro de nosotros. Cuando dependemos de ello ya no es algo sano", apunta. 

 

¿Qué les dirías a aquellos jóvenes que aseguran que fumar uno o dos porros no pasa nada? "Que nunca sabes cual va a ser el porro, si echas a la lotería puede que te toque, si no echas seguro que no. Es muy fuerte y es muy fácil conseguirlo, pero hay que tener muy claro que es un problema muy grave.  La gente se destruye la vida, pierde todo por consumir. Estamos en una sociedad a la que no le gusta pensar y estas conductas nos ponen en riesgo". 

 

¿Y si estamos viendo como alguien genera una adicción? ¿Cómo actuamos? "Creo que es muy importante que la otra persona sienta que no estás de acuerdo con lo que estás haciendo; por lo menos demostrar que no compartes esa forma de actuar. Intentar hacerle ver que tiene un problema y poner límites, no todo vale. Además, también debe sentirse respaldado, si lo intenta dejar cuenta con nuestro apoyo", finaliza. 

 

 

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