El Colegio Arzobispo Fonseca de Salamanca, a las puertas del medio milenio de pura vitalidad

Colegio Arzobispo Fonseca

Fundado en 1519 y Bien de Interés Cultural en 1931, ha sido testigo de acontecimientos importantes de la ciudad e incluso se le relacionó con el origen de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca.

El Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca de la Universidad de Salamanca copará gran parte del protagonismo de la ciudad en 2019, pues será el momento en el que cumpla 500 años de su fundación.

 

Concretamente, este colegio de estilo plateresco, que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931, fue fundado en 1519 por Alonso de Fonseca, arzobispo de Santiago de Compostela, para dar cabida a los gallegos que bajaban a tierras salmantinas en busca del conocimiento académico que su universidad se administraba.

 

Arquitectónicamente, es un edificio de tipo conventual, constituido alrededor de un claustro y en el que destaca la capilla con un excepcional retablo de Alonso de Berruguete. En los trabajos de construcción participaron los arquitectos Diego de Siloé, Gil de Hontañón y Juan de Álava.

 

Desde ese momento, sus piedras han sido testigo de importantes acontecimientos de la ciudad, como uno de los cuatro colegios universitarios históricos de la USAL, hasta que el monarca Carlos III le hizo cerrar sus puertas con su reforma de finales del siglo XVIII. Posteriormente, fue hospital general y, tras la Guerra de la Independencia, se convirtió en el 'Colegio de los Irlandeses', pues los católicos de las islas vieron cómo las tropas francesas destruyeron el Colegio de San Patricio al que acudían desde finales del siglo XVI.

 

Entonces, Fonseca abrió las puertas para albergar a los irlandeses, hasta 1936. En esos años incluso se le relacionó con el origen del club de fútbol más conocido de la ciudad, la Unión Deportiva Salamanca, pues se vincula la llegada del balonpié a orillas del Tormes a esos estudiantes del norte de Europa.

 

Así, las décadas han ido pasando hasta llegar al actual Colegio Fonseca, que alberga habitaciones para huéspedes, cafetería, diferentes espacios para reuniones importantes como la Sala de las Pinturas o la antigua capilla, que próximamente contará con nueva iluminación en sus interiores, gracias a un acuerdo con la Fundación Iberdrola.

 

 

Este lugar, tan reconocido de Salamanca, alberga uno de los claustros más bonitos de la ciudad, un corazón al aire libre que durante años y hasta 2017 acogió, cada verano, las 'Noches del Fonseca', un ciclo con conciertos, teatro, danza y otros espectáculos.

 

Recientemente, este mismo claustro ha demostrado su vitalidad y su importancia, al servir de escenario para la cena de bienvenida de la reunión internacional de rectores 'Universia', un evento enmarcado dentro de los actos del octavo centenario de la Universidad de Salamanca.

 

En esta efeméride, la de los ocho siglos de vigor de la USAL, el Colegio Arzobispo Fonseca está siendo importante, sabiendo que, apenas unos meses después, llegará su momento, en el que le rindan tributo directamente a él, pues cumplirá medio milenio, 500 años desde el día que se erigió para formar parte del alma de Salamanca y su universidad.