El chef Peña abre las puertas del Sibaritas Klub para las 'cenas furtivas' con Casimiro Mahou

El chef vallisoletano Javier Peña. FOTO: ALBERTO MINGUEZA

Destacados chefs españoles participan en esta iniciativa que armoniza alta gastronomía y cerveza en el restaurante ubicado en la torre del Museo de la Ciencia de Valladolid. 

Javier Peña y Mahou han dado forma a esta experiencia gastronómica que pretende armonizar la cocina creativa del chef vallisoletano con Casimiro Mahou, la gama de autor que homenajea al fundador de la marca cervecera. Y la propuesta en el marco del Sibaritas Klub no puede ser más atractiva.

 

En el ensayo general de estas 'cenas furtivas' que se extenderán desde mayo a octubre, la originalidad de Peña combinó a la perfección con las propuestas de Mahou a través de sus cervezas Ale, Extra, Lager y Trigo. Cuando arranque la furtividad, el chef estará acompañado en los fogones por otras figuras de la gastronomía española explicando los vínculos entre los platos y la línea premium de Casimiro Mahou.

 

Javier Peña se asomó al balcón del Sibaritas Klub con una elaborada selección de originalidad y sabores para no perder la expectación durante toda la noche. El inicio con un ceviche de gamba, esfera de leche de tigre, quicos y mini cilantro solo fue el anuncio de lo que podía deparar esta velada armonizada con los sabores especiales de Mahou.

 

La cena menos furtiva de esta alianza entre Peña y Mahou extendió un abanico de sabores y conceptos bien armonizados tanto en plato como en copa. La utilización de carnes, pescados y verduras combinaban de manera estratégica para mantener intactas las expectativas que surgían en cada creación. Un ejemplo fue la interpretación del clásico chuletón, reconvertido en un carpaccio de lomo bajo para enrollar y disfrutar de sus cebolletas encurtidas, huevo texturizado, gel de pepinillo y piparras.

 

Zanahoria a la parrilla , boletus, angula de monte y mollejas de lechazo fritas. 

 

El abanico de ocho platos maridados con cuatro cervezas diferentes se extendió al abordaje de cualquier paladar; los amantes del pescado pudieron disfrutar de una trucha osmotizada en ginebra o bacalo en consomé de tomate; los más carnívoros terminaron la noche con un cuello de lechazo confitado; de la tierra tres opciones: espárrago blanco de Tudela de Duero con lomo de conejo en curri rojo, una alcachofa perfectamente regada con pulpo y la exquisita zanahoria a la parrilla. El remate goloso de la noche fue un helado de café con crema de mascarpone y textura de chocolate.

 

El segundo jueves de cada mes, hasta octubre, las puertas del Sibaritas Klub estarán abiertas a la imaginación gastronómica de Peña y sus invitados con la armonía de Casimiro Mahou. De momento, la primera inclusión en territorio furtivo resultó todo un espectáculo.