El 'cerrojazo' a la construcción el primer lunes de 'permiso' paraliza al 80% Salamanca

Pisos en construcción en Salamanca.

La paralización este lunes de actividades industriales y la construcción, sumada a la de comercios y hostelería, suspende la actividad de cerca de 20.000 empresas. El sector cárnico, un de las pocas excepciones.

Salamanca ha empezado la semana en su particular 'lunes al sol'. Más de 11.000 trabajadores van camino de un ERTE, muchos llevan ya más de dos semanas teletrabajando y la 'puntilla' la puso ayer la nueva fase del decreto de estado de alarma, que ha hecho realidad lo que se temían los empresarios: el cierre total de la actividad económica.

 

La decisión del Gobierno de obligar a todas las actividades no esenciales a otorgar permiso retribuido e inmediato a sus trabajadores se ha notado en toda Salamanca. Con los datos en la mano, cerca de 20.000 de las 23.000 empresas activas en la provincia estaban paradas este lunes por culpa del coronavirus. A las casi 9.000 de hostelería, comercio y turismo y 2.000 de servicios, se han sumado la inmensa mayoría de las 1.800 de industrias (solo se libran las que se han pasado a fabricar mascarillas o son consideradas esenciales) y una parte muy importante, las 3.000 de la construcción.

 

Freno a la construcción

El sector había permanecido ajeno hasta ahora a la situación y conservaba un 90% de su actividad. Hasta hace unos días solo habían parado un par de obras municipales y el resto seguían adelante. Sin embargo, el último decreto del gobierno ha supuesto parar en seco todas las obras que hay, también las públicas, con una única excepción: la del vial del Hospital.

 

La paralización de actividades no esenciales decretada por el Gobierno en la lucha contra el coronavirus afectará al 89% del total de las obras de todo tipo de edificaciones (viviendas y edificios públicos y privados) en marcha, según una estimación del Consejo General de la Arquitectura Técnica, que estima que "sólo" el 11% de este tipo de trabajos puede considerarse como urgentes o esenciales. La grandes constructoras y promotoras inmobiliarias del país han procedido este lunes a paralizar o a iniciar la paralización de las obras tanto de infraestructuras como de edificación y de viviendas, hasta 20.000 afectadas.

 

Ante este parón casi total, los empresarios piden medidas compensatorias. La patronal CONFAES ha solicitado suspender el pago de algunos impuestos y cuotas y que el Estado se haga cargo del pago del permiso retribuido con el que, de manera forzosa, ha mandado dos semanas de vacaciones a la gran mayoría de empresas. Por ahora, no parece que se vayan a habilitar tales medidas.

 

De la industria, solo se salvan aquellas actividades consideradas esenciales: las que se recogían en el primer decreto de estado de alarma y 25 que han sido reconocidas ahora y que están al margen del parón obligatorio. Esta es la lista completa. También se salvan aquellas actividades en las que ya estuvieran teletrabajando. En la relación de las que siguen operando, todas las primarias: agricultura y ganadería, y una industria fuerte en Salamanca: la cárnica.

 

La decisión mantiene, por ahora, al margen a todas las industrias cárnicas de la provincia, repartidas por varias comarcas y focalizadas de manera especial en Guijuelo, donde el sector no solo es santo y seña del municipio, si no que genera mucho empleo y actividad y paga sus impuestos, además de mantener en marcha la cadena de alimentación.

 

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