El CD Guijuelo y el extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde

CD Guijuelo

Cada vez más sólido como local, el Club Deportivo Guijuelo se enfrenta al reto de mejorar sus prestaciones como visitante donde aun no ha encontrado su mejor personalidad. 

El Club Deportivo Guijuelo ha ganado cinco de sus seis últimos partidos como local y el sexto lo empató. Ha sumado 13 goles a favor y ninguno en contra y para buscar su última derrota en el Municipal se remonta al 10 de noviembre cuando cayó 0-1 ante el Amorebieta. Una racha que le convierte en uno de los mejores equipos de la categoría en los últimos meses... pero solo como local. 

 

Como si de una disociación se tratara, el equipo que cada vez es más fuerte en su feudo tiene el reto de presentar esa misma personalidad como visitante donde le está costando más encontrar el camino positivo. Si analizamos ese mismo periodo de tiempo desde mediados de noviembre, el equipo de Ángel Sánchez ha disputado seis partidos como visitante con una victoria y un empate como resultados positivos y cuatro derrotas. Ha sumado diez goles en contra y ha marcado cinco y solo dejó de encajar en la victoria 0-1 ante el Barakaldo. 

 

En el cómputo general de las 24 jornadas solo cuenta con dos triunfos como visitante, la citada ante el Barakaldo y la que logró en la primera jornada ante el Leioa. Esos dos resultados y tres empates no compensan las siete derrotas que acumula a domicilio. En casa tampoco empezó la Liga nada bien pero esta racha desde noviembre ha conseguido poner el balance a favor con seis victorias, dos empates y cuatro victorias. 

 

En una Liga tan igualada como la de este grupo II y con tantos equipos inmersos en la lucha por huir de la zona peligrosa conseguir sumar con regularidad va a ser clave y como el propio Ángel Sánchez apuntaba tras el último tropiezo ante Alavés B a domicilio es vital que el equipo siga bien como local -y lo ha cumplido-, pero también hay que conseguir ganar fuera. Calahorra es el sitio donde el CD Guijuelo quiere demostrar que puede alcanzar una única personalidad.