El CD Guijuelo, roto y desconectado

El Real Valladolid B humilla al CD Guijuelo en El Municipal y destapa los problemas de un equipo que van más allá de lo deportivo. Con el 0-3 en 20 minutos, terminó un partido en el que el equipo hizo el ridículo y la afición le castigó durante todo el choque.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

CD GUIJUELO: Kike Royo; Piojo, Ramiro (m. 55 Javi Rey), Chema Antón, Ángel Sánchez; Palazuelos (m. 27 Pino), Carlos Ramos, Raúl Ruiz, Luque; Ayub y De la Nava.

 

REAL VALLADOLID B: Julio; Arroyo, Royo, Cristian, Casado; Anuar (m. 68 Mario), Renzo, Juliá, Caye (m. 56 Higinio); Jose (m. 84 Mayoal) y Toni.

 

GOLES: 0 - 1 minuto 4, Jose. 0 - 2 minuto 13, Jose. 0 - 3 minuto 20, Caye. 0 - 4 minut 67, Renzo. 1 - 4 minuto 76, De la Nava.

 

ÁRBITRO: Conejero Sánchez (colegio extremeño). Amonestó a Chema Antón (m. 13), Ramiro (m. 27), Ayub (m. 50) y Luque (m. 87) por parte del CD Guijuelo y a Anuar (m. 42) por parte del Valladolid B.

 

EN DETALLE: Partido correspondiente a la jormada 22 del Grupo I de Segunda B que ha enfrentado a CD Guijuelo y Promesas en El Municipal ante 600 espectadores.

Dicen que la cabeza manda sobre el resto de cuerpo, pero no es lo único que influye. También lo hacen el carácter y la forma de comportarse como profesional dentro de un terreno de juego donde hay que dar siempre lo máximo pase lo que pase y le pese a quien le pese.

 

Quizá en la dolorosa derrota frente al Valladolid B ocurrieron las dos cosas. Respecto a la primera, la cabeza de muchos hace tiempo que no está en el Guijuelo y más tras un movido mercado de invierno en el que han ocurrido cosas que trascienden más allá de lo deportivo. Y si, encima, los que están en los despachos ayudan más bien poco y generan una burbuja tóxica en lugar de dar la cara e ir de frente, la situación solo puede ir a peor, sin más.

 

En el segundo de los casos, el que apela a la profesionalidad, eso va en cada persona y convendría que muchos miransen dentro de sí mismo para poder ver si realmente están aportando todo lo que saben y pueden en un año que se ha torcido pero que no justifica la dejadez y la falta de actitud en un terreno de juego sea por el motivo que sea. Mejor no pensar que haya sido de 'motu propio', mejor no pensarlo.

 

Así las cosas, el CD Guijuelo tiró el partido en 20 minutos, encajando un inexplicable 0-3 frente al filial del Valladolid, tirando de nuevos los puntos a la basura en una desconexión total. Y es que, cuando tu propia afición aplaude al rival es que la división es total y algo serio falla...

 

De la Barrera salió con los mismos jugadores que frente al Somozas con la única salvedad de Luque por Aspas, dejando a Pino aún en el banquillo, igual que a Jonathan y Javi Rey, y con Piojo una vez más en el lateral con el fin de aprovechar su velocidad y con la mente puesta solo en la victoria, nada más.

 

Pero, cosas del destino, en una jugada aislada, en el mintuo 4, un disparo de Jose desde la frontal del área sorprendió a más de uno, Kike Royo incluido, para poner el 0-1 en el marcador y obligar al Guijuelo a apelar aún más a la heroica para lograr una tan ansiada victoria que no llegaba. Solo dos minutos más tarde, el Promesas aprovechaba la 'empanada' de CD Guijuelo para llevar de nuevo el 'uy' a la grada ya que Toni estuvo a punto de hacer el segundo, pero no supo aprovechar el pase de la muerte. A todo esto, la grada se impacientaba... quizá demasiado pronto y perjudicando mucho al equipo.

 

Y, no se sabe muy bien por qué, Murphy decidió pasarse por Guijuelo en esta jornada y en el minuto 13, Jose hacía el segundo aprovechando un error de la zaga en una contra para, por velocidad, plantarse delante de Kike Royo, al que batió por bajo, alimentando el enfado de los aficionados.

 

Pero, lejos de mejorar, El Municipal siguió agrandando la tragedia con un absurdo penalti de Chema Antón sobre Jose que Caye se encargó de transformar desde los once metros para herir más al Guijuelo y endosarle un contundente y doloroso 0-3 en solo 20 minutos.

 

Rubén de la Barrera intentó paliar el ridículo del equipo hasta ese momento ya que no se parecía al equipo serio de Somozas y parece que todo lo que rodea a la plantilla y que nada tiene que ver con el fútbol ha influido demasiado hasta el punto de que la mayoría de los jugadores parecen otros. En el 27, Palazuelos dejó su sitio al 'hijo p´ródigo' Antonio Pino, con el fin de intentar tener pegada y generar peligro arriba para meterse en el partido.

 

(Fotos: Chema Díez)

 

El Promesas manejaba el partido a su antojo y presionaba para salir rápido a la contra buscand la espalda de una defensa rota y que hacía aguas, pero que se la tenía que jugar. Del resto de la primera parte... poco que contar.

 

'CAMBIO' DE CARA

 

En la reanudación, el Guijuelo comenzó con una jugada individual de Pino, cuyo remate terminó en las manos de Julio, continuando Carlos Ramos con un zapatazo desde fuera de área que mandó Julio a córner, aunque con la misma impaciencia en la grada y sin la sensación de poder hacer algo en el partido.

 

Parecía que e equipo intentaba ponerle a menos ganas para evitar un desastre aún mayor llegando más al área rival en dos minutos que en los primeros 45. Pero no valía, ni mucho menos.

 

 

En el 67, llegó el cuarto del Valladolid B, que quizá era lo de menos ya que el CD Guijuelo tiene muchas más cosas por las que preocuparse, como por ejemplo buscar los motivos por los que el equipo se ha roto y desconectado en el último mes y medio. Hay que mirar en el terreno de juego sí, pero también más arriba (en los despachos) para darse cuenta de la nefasta gestión de los recursos humanos. Hay que conectar de nuevo los cables...

Noticias relacionadas