El campo de Salamanca, seco: las previsiones no auguran lluvias a medio plazo

El campo de Salamanca, seco (Foto: Chema Díez)

Los profesionales del sector en Salamanca invocan a la lluvia para poder realizar las labores de siembra de las tierras y para que la otoñada en el campo sea prolífica y no les cueste aún más dinero. Los embalses siguen bajo mínimos.

El campo de la provincia de Salamanca sigue invocando a una lluvia que no llega... si la sequía ya lastró las producciones de los cereales de invierno con rendimientos en trigo y cebada (especialmente) mucho más bajos a la media de un año normal, ahora los agricultores y ganaderos se enfrentan a un nuevo problema.

 

Y es que, para realizar las labores de siembra de las tierras de cara a una nueva campaña, lo ideal para ello es que las parcelas hayan almacenado agua para que a la hora de arar las mismas, el trabajo pueda realizarse sin ningún tipo de perjuicio para el futuro, además de para el posterior desarrollo de los cereales.

 

Pero, además, los ganaderos también miran al cielo ya que no se acuerdan cuándo fue la última vez que el agua pasó por sus fincas. La pertinaz sequía aumentará en un porcentaje muy elevado sus gastos si la otoñada no es positiva. Si la lluvia no hace acto de presencia, los pastos serán inexistentes y los profesionales del sector deberán hacer un desembolso más importante para la compra de pienso o paja para alimentar al ganado. 

 

No en vano, las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no invitan al optimismo ya que no auguran lluvias de cara a un corto y medio plazo. Es más, las temperaturas máximas alcanzarán hasta 30 grados en jornadas venideras.

 

De este modo, el mes de octubre comenzará con temperaturas que oscilarán entre los 10 grados de mínima y los 30 de máxima, con una ausencia total de precipitaciones, lo que deja en una situación complicada a los pantanos y embalses, bajo mínimos.

 

¿Recuerdan cuál fue la última vez que llovió sobre la provincia de Salamanca?

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