El bus urbano, sobre la mesa: recurrir o volver a licitar un contrato de 144 millones de euros

La nulidad del millonario contrato del bus, sobre la mesa en la comisión de Contratación. El equipo de Gobierno apuesta por el recurso y retrasar más tiempo la solución definitiva.

La comisión de contratación del Ayuntamiento de Salamanca pone sobre la mesa este martes el espinoso asunto del contrato del bus urbano, el más cuantioso de todos los que otorga el consistorio y que está declarado nulo desde el día 22 de septiembre. La comisión tendrá que analizar qué hacer con la posibilidad de recurrir el fallo del tribunal, la opción que baraja el equipo de Gobierno y que prolongaría la solución definitiva del problema hasta dos años más.

 

El problema surge el pasado día 4 de octubre cuando sale a la luz que el contrato ha sido declarado nulo por el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de Castilla y León. El motivo, haberse saltado un precepto obligatorio para fomentar la competencia. La resolución llegó a principios de octubre al Ayuntamiento y ya quedó sobre la mesa el día 4 de octubre en una comisión informativa de Contratación en la que estaba incluido el asunto. El equipo de Gobierno se decanta por recurrir la decisión, lo que pospondría la solución cerca de dos años, lo que permitiría 'hacer correr' el millonario contrato del bus, firmado a razón de 12 millones al año de valor y una subvención muncipal de seis millones anuales.

 

El motivo último de esta anulación resuelta por el tribunal administrativo es que la licitación de este contrato no se publicó en el boletín oficial de las comunidades europeas, al menos, un año antes de iniciarse el concurso. Se considera imprescindible comunicarlo para fomentar la competencia entre empresas, que es justo lo que no hubo en su día: sólo se presentó Salamanca de Transmportes. No obstante, lo que la resolución pone de manifiesto de nuevo es que el polémico pliego de condiciones aprobado por el consistorio iba contra la competencia, algo que ya denunció el PSOE en su día: estaba enfocado a que lo volviera a conseguir la misma empresa que ya lo tenía.

 

Además, aunque no se incluyeron en la resolución, Globalia alegaba que estaba fijado por doce años cuando el máximo es diez y que estaba dirigido a que cumpliera los requisitos una única empresa: la que estaba prestando el servicio. El pliego exigía tener experiencia en una ciudad de población similar a Salamanca, tener una flota de autobuses de gas análoga a la que ya tenía la actual concesionaria, en número de vehículos y características, o acreditar una solvencia económica similar a la del servicio que se prestaba con el anterior contrato. 

 

El contrato del bus urbano es el más importante en términos económicos. Se adjudicó el día 3 de abril de 2014 por doce años y un montante total de 144 millones de euros. La adjudicataria fue Salamanca de Transportes, la empresa que lleva 30 años prestando el servicio, que fue la única que presentó oferta. Precisamente la sola concurrencia de la empresa que ya prestaba el servicio desató las críticas sobre el pliego de condiciones.