El bioquímico Iñaki Martín-Subero, X Premio Nacional de Investigación de Cáncer Doctores Diz Pintado
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El bioquímico Iñaki Martín-Subero, X Premio Nacional de Investigación de Cáncer Doctores Diz Pintado

Iñaki Martín-Subero (Foto: USAL)

Salvo que las circunstancias sanitarias lo impidan, el premio se entregará en el acto académico organizado por la Universidad de Salamanca con motivo de la fiesta de Santo Tomas Aquino.

El bioquímico Iñaki Martín-Subero ha sido el ganador del X Premio Nacional de Investigación de Cáncer Doctores Diz Pintado, que anualmente se entrega con motivo de la festividad de Santo Tomás de Aquino -28 de enero- en la Universidad de Salamanca.

 

Convocado por la Fundación de Investigación del Cáncer de la Universidad de la Salamanca (FICUS) - Centro de Investigación del Cáncer (CIC), este reconocimiento de entrega desde hace una década en memoria de los doctores Manuel y Alfonso Diz Pintado, con la colaboración de la 'Fundación Diz Pintado contra el Cáncer'.

 

En concreto, la iniciativa premia cada año el esfuerzo y la trayectoria científica en el área de la investigación oncológica del mejor joven investigador español, realizada dentro o fuera de España, y que haya supuesto la generación, desarrollo o aplicación de los nuevos conocimientos biológicos y clínicos sobre el cáncer.

 

Martín-Subero, bioquímico que se doctoró en la Universidad de Navarra en 2001, es investigador ICREA, dirige un grupo de investigación de quince personas en el Idibaps y participa en el consorcio Ciberonc. Con una trayectoria respaldada por 183 artículos que han recibido más de 10.000 citaciones y tiene un índice H de 56, es miembro de grandes proyectos internacionales como el PanCancer, el International Human Epigenome Consortium o el Human Cell Atlas.

 

Según la información facilitada por la Universidad de Salamanca, con motivo del premio, su especialidad es la epigenética y hace dos años el Ciberonc ya le otorgó el galardón al mejor investigador joven de 2018.

 

Epigenética

 

La epigenética es el área de la biomedicina que estudia los cambios en la función de los genes, que no se deben a alteraciones de la secuencia del ADN. A este respecto, la información facilitada por la USAL ha reseñado que en los organismos hay células diferentes con distintas marcas epigenéticas. Así, el epigenoma está formado por los compuestos químicos que marcan el genoma, de manera que condicionan qué debe hacer, dónde y cuándo.

 

En la trayectoria de investigación de Martín-Subero, destaca la búsqueda de un modelo alternativo al modelo ampliamente aceptado por la comunidad científica de la epigenética del cáncer. La razón de esta ampliación, tal y como recoge la documentación del premio, es que "dicho modelo es insuficiente para explicar los resultados obtenidos en su laboratorio".

 

"Con este nuevo enfoque, se cuestiona que la metilación, que es un tipo de modificación química, entendida como motor de silenciamiento de genes en cáncer sea un fenómeno universal. En concreto, el grupo dirigido por Martín-Subero persigue estudiar el epigenoma completo de las células linfoides normales y neoplásicas", ha añadido la USAL.

 

Gracias a su participación en el Proyecto Genoma de la Leucemia Linfática Crónica pudo abordar el reto de describir, mediante su nuevo modelo, el metiloma de la leucemia linfática crónica, a través del análisis del epigenoma, "con muestras extremadamente bien caracterizadas a nivel clínico, genético y transcripcional".

 

Con su participación en el proyecto, pudo concluir que la metilación tiene "un papel muy importante en la memoria celular", es decir, que "diferentes tipos de tumores mantienen una memoria epigenética de sus células de origen".

 

Además de tener memoria de la célula de origen, ha descubierto recientemente que la metilación también refleja la historia de multiplicación celular pasada de los tumores, ha añadido la información facilitada por la Universidad de Salamanca.

 

Últimos trabajos

 

En los últimos cinco años la investigación dirigida por Martín-Subero se ha centrado en estudiar el impacto clínico de la memoria epigenética utilizando sus dos vertientes. Por un lado, ha utilizado el concepto de memoria de la célula de origen para clasificar las leucemias en nuevos grupos epigenéticos, lo cual ha sido validado con biomarcadores que podrán ser aplicados en la rutina clínica.

 

Por otro lado, la metilación también refleja la historia proliferativa pasada de las células de cáncer. "Al igual que en psicología se comenta que el comportamiento pasado es un buen predictor del comportamiento futuro, el equipo del doctor Martín-Subero ha observado que la historia proliferativa pasada de los tumores es capaz de predecir con precisión, y a nivel personalizado, el comportamiento futuro de los pacientes", ha concluido.

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