El barrio del Oeste, cada día más un museo urbano

La última de sus fachadas corre a cargo del graffitero madrileño H101, que juega con color y volumen para darle "buena energía" a unos vecinos encantados.

No es novedad que el barrio del Oeste se ha convertido en el referente de la cultura urbana en Salamanca, gracias sobre todo a la iniciativa de la asociación de sus vecinos, ZOES, del grupo Lemarte, y a la aceptación de los vecinos. Artistas de todas partes han acudido a poner su granito de arena para que, día a día, el Oeste parezca cada vez más un museo urbano.

 

El último ha sido el graffitero H101, madrileño residente en Barcelona, que ha sido contratado por Lemarte para pintar una fachada en la calle de León Felipe. "Me parece una alternativa muy buena que se pueda decorar el barrio con dibujos, graffitis. Además, los vecinos están super contentos, así que espero que en un año esté todo el barrio pintado y que haya más iniciativas como estas en otras ciudades y barrios de Salamanca".

 

Porque, pese a que H101 viva de ello, reconoce que "en España es difícil, no salen grandes proyectos, aunque hay, pero con la crisis no hay dinero". Por ello, "trabajamos mucho fuera, especialmente a Francia e Italia, donde está mejor visto y de moda. Hay que moverse fuera". Por ejemplo, en su lugar de residencia, en Barcelona, se obstaculiza más que fomentarlo. "Nos prohiben pintar, nos ponen multas desorbitadas y ahí estamos intentando tirar para adelante".

 

Para esta obra en León Felipe, está jugando con formas geométricas y volúmenes, con un arsenal de colores que cubren toda la gama cromática. "Estoy haciendo una representación de la ciudad jugando con tres dimensiones y color, que es una buena energía". Y es que hay que pensar que el arte urbano se hace para la gente del barrio que lo va a ver cada día. "Si sales de tu casa a las 6 de la mañana a trabajar y ves esto, lo que quiero es que te transmita buena energía". Y, además, fomenta la creatividad. "Es abstracto porque le da a la imaginación a la gente, puedes explorar, puedes meterte, puedes escalar". 

 

Los vecinos, encantados

 

Mientras H101 pinta, señoras con la compra, jóvenes estudiantes, padres de familia y todo tipo de residentes en el barrio paran a observar la obra en construcción. Resulta curioso que todo son buenas palabras. "¡Artista!", se escuchaba. "Ay, me encanta, está precioso", comentaban al pasar. "Cómo ha cambiado el barrio en seis años, cómo nos lo están dejando, son unos artistas", agradecía una señora. 

 

Una pareja de mediana edad preguntaba por los procedimientos legales para pintar. "¿Y esto cómo se puede hacer? La verdad que nos gustaría algo así en nuestra fachada, tenemos que hablar con las asociaciones y pedir los permisos". No cabe duda de que el arte urbano en el Oeste está más que aceptado socialmente